Para muchos, la lepra todavía es sinónimo de personas que perdieron alguna extremidad y un mal con un alto nivel de contagio. Pero la enfermedad, producida por la bacteria Mycobacterium lepraela ha disminuido drásticamente su presencia en el mundo, aunque todavía está lejos de desaparecer.

Lo mismo ocurre en Chile. Aunque no existen casos de contagio dentro del país (endémicos), sí se diagnostican, a veces a extranjeros que llegan al país o a chilenos que regresan de viajes de países donde existe la enfermedad.

Desde 2007 a la fecha se han notificado cinco casos de lepra en Chile, todos ellos confirmados por el Instituto de Salud Pública (ISP). Hoy se supo de un nuevo caso sospechoso en Valdivia. Se trata de un paciente haitiano de 28 años, según confirmó a radio Bío Bío Patricio Rosas, director del Servicio de Salud de Valdivia.

En total, hoy en el país hay dos personas recibiendo tratamiento. Uno es de los casos ya confirmados (también extranjero) y el segundo es el paciente sospechoso de Valdivia.

La ministra de Salud, Carmen Castillo indicó que este jueves el ISP entregará la confirmación de este último caso, pero que sin esperar el resultado, el paciente ya está siendo tratado para evitar cualquier complicación y evitar la posibilidad de contagio a quienes están cerca.

Respecto de los otros casos confirmados que recibieron tratamiento, la secretaria de Estado dijo que "han tenido una muy buena evolución, en distintas regiones del país", pero que no podía entregar más detalles aunque aseguraba que el sistema de salud "está preparado para diagnosticar y tratar esta enfermedad".

En 2007 se diagnosticó a un hombre de 57 años, que tras vivir algunos años en Paraguay, presentó síntomas seis años después de su regreso.

En 2012, una mujer de 32 años fue notificada en Antofagasta; en 2013 un hombre de 63 años de la Región Metropolitana y en 2016 un paciente proveniente de Argentina que logró acabar con la enfermedad de manera espontánea; y este año se sumó otro joven, también de la Región Metropolitana. A todos ellos se sumó el caso conocido en Valdivia.

Situación internacional

Chile es el único país del cono sur del continente que no tiene lepra y se une a Canadá y Estados Unidos que también están libres de la enfermedad. Países vecinos como Argentina han logrado reducir sus casos de 484 en 2005 a 290 en 2015; para el mismo período, Brasil bajó de 38.410 a 23.395. De acuerdo al registro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2015 Perú notificó 32 casos en 2015, Cuba 207, Haití 52 y República Dominicana 138.

A juicio de Carlos Pérez, infectólogo de la Red de Salud Christus UC, en Chile los casos de lepra son esporádicos. Además, como se trata de una enfermedad de lenta evolución (las bacterias son de lenta replicación) pueden pasar muchos años entre el contagio y la primer manifestación, razón por la que también el diagnóstico no es sencillo. "Es una bacteria de la familia de la tuberculosis, pero es de bajo contagio. De hecho, personas que vivan en la misma casa y que compartan con el enfermo, no siempre se enferman. De todas formas, se debe seguir al grupo familiar", explica.

Jeannette Dabanch, coordinadora del Comité de Infecciones Emergentes de la Sociedad Chilena de Infectología, indica que hoy los médicos deben estar preparados para sospechar de enfermedades que no son muy frecuentes e indicar los exámenes que sean necesarios para el diagnóstico.

En el caso de la lepra, se realiza un cultivo de piel y también biología molecular para identificar la bacteria. "Las lesiones de piel pueden ser similares a otros agentes, no necesariamente lepra", por lo que es importante saber distinguir, dice Dabanch.

Carlos Beltrán, jefe de infectología del Hospital Barros Luco añade que solo en las últimas etapa de la enfermedad se pueden producir lesiones en las extremidades como las que a veces se muestran en televisión, pero para llegar a eso son años sin tratamiento, son en realidad una secuela, algo que pocas veces se ve hoy.

En todo caso Pérez insiste en que no se trata de una enfermedad que se pueda expandir. "Hay otras enfermedades más contagiosas que debieran preocuparnos como la meningitis meningocócica o la tuberculosis".

El tratamiento de esta enfermedad incluye varios medicamentos, entre ellos antibióticos según la sintomatología del paciente y generalmente, es ambulatorio. Desde 1995, los medicamentos están garantizados (su entrega) por la OMS.

En general, la lepra es una enfermedad que está asociada a la pobreza, señala Rodrigo Blamey, infectólogo de Clínica Las Condes. ¿La razón? "Estás personas viven en condiciones de hacinamiento, con mal nutrición, un sistema inmune deficitario y menos acceso a la atención de salud y medicamentos".

Redes sociales

El caso detectado en Valdivia generó un alto debate en las redes sociales y la palabra lepra se transformó en trending topic durante el día. Algunos tuiteros llegaron incluso a pedir la expulsión de inmigrantes por este caso.

Pablo Valenzuela, director de Incidencia del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), señala que la migración es un fenómeno natural a la cual no se le pueden colocar barreras y le preocupa que la enfermedad de una persona extranjera se utilice para expresar xenofobia.

"Hay que entender que nuestro problemas de migración no son los controles sanitarios, sino que no tener una política de migración. Tenemos problemas para regularizar a las personas. Volvernos un país intercultural es tarea de todos", dice Valenzuela, quien espera que se respete la privacidad del potencial afectado y este reciba su tratamiento.

El SJM recuerda que hoy el país no cuenta con una política de migración y lo que existe es solo un control de egresos e ingresos de personas, pero que se debe ir más allá, porque los tratados que ha suscrito el país "nos obligan a un trato igualitario a los migrantes", explica Valenzuela.

ten-lepra