"Oiga sabe qué, déjese de molestar. Tenimo a su marido secuestrado, ¿ya? Y andamos bien lejitos, así que lo tenimo" (Sic). Ese es uno de los audios que los supuestos secuestradores de un hombre de 24 años, enviaron a la pareja de éste. Pero todo era un montaje de la "víctima" y sus amigos, que se dieron una gran fiesta, mientras la mujer desesperada realizaba la denuncia en Carabineros.

Entre los datos entregados por la angustiada denunciante de 23 años, estaba que el hombre era conductor de servicio Uber y los audios vía WhatsApp enviados a la denunciante, desde donde se escuchaban voces masculinas que dirigían conversaciones extorsivas y de lejos, ruidos de gemidos, atribuidos a supuestas torturas de las que era víctima este hombre.

"Le digo no soy na' el Camilo. Yo ya le dije, no lo llame más porque el teléfono lo tengo yo ahora".

Luego de que el equipo del OS-9 de Carabineros indagara el caso, descubrieron que las rutas seguidas por el hombre secuestrado, correspondían al domicilio de sus tres mejores amigos, botillerías y locales nocturnos de admisión restringida.

"Oiga no soy el Franco, por si acaso, el teléfono lo tengo yo ahora asi que por fa no moleste más, déjese de molestar, no le vamos a contestarle nunca más". (sic)