Lollapalooza Chicago se reanudó en su segunda jornada, como si la tormenta de la noche anterior, que obligó a cancelar los shows de los cabezas de cartel Lorde y Muse no hubiera ocurrido. A pesar de que el día se mantuvo nublado y algo frío, el público no parecía notarlo: en los hombres abundaban los pantalones cortos y las poleras sin manga (o ausencia total de vestimenta superior) y en las mujeres los ombligos al aire.

Esta vez no hubo alertas de mal tiempo ni se llamó a estar atentos a las evacuaciones. De todas formas, el principal cerebro detrás de Lollapalooza aún tenía la noche anterior presente. "Me quedo con lo positivo, que es que nadie salió herido ni a nadie lo alcanzó un rayo. Por supuesto que me pesa un poco el hecho de que apenas terminamos de evacuar, dejó de llover", dice resignado Perry Farrell, líder de Jane's Addiction y creador del festival, quien se tomó un tiempo para hablar con los medios chilenos presentes en el Grant Park. "Nuestro consuelo es que lo hicimos por la seguridad de todos. Me siento de todas formas terrible por los artistas, sobre todo por Matt (Bellamy, líder de Muse), porque es mi amigo y sé lo mucho que quería tocar aquí. Me acuerdo que lo veníamos hablando desde octubre del año pasado. El vaso medio lleno es que ahora tendrá que regresar pronto", agrega Farrell.

Si bien la cabeza del cantante está en Chicago hasta que termine Lollapalooza el domingo, desde ya piensa en la edición chilena del festival en 2018, que el jueves anunció que se realizará por tres días. "Cuando fuimos por primera vez a Chile, nunca se había hecho un festival así. Nos encontramos con este parque inmenso (el Parque O'Higgins) donde pueden entrar decenas de miles de personas, pero no sabíamos cómo nos iba a ir. Es sorprendente cómo ha crecido" explica. Respecto a por qué pasaron siete ediciones de Lollapalooza Chile antes de aumentar su duración a los tres días -una norma para los principales festivales a nivel mundial-, Farrell dice que, "nos tomó un tiempo que la audiencia de Sudamérica se acostumbrara a Lollapalooza; que conocieran lo genial que es la música, lo bien que se pasa. Ahora ya generamos suficiente demanda como para realizar tres días".

Cuando el festival aterrizó en Santiago por primera vez en 2011, Chile se transformó en la primera sede de Lollapalooza, fuera de Estados Unidos. Hoy además se ha expandido a Brasil, Argentina, Francia y Alemania, con intentos frustrados de realizarse en Israel y Colombia. "Me gustaría llevar Lollapalooza a cualquier lugar que esté listo para recibirnos", dice Farrell.

En 2017, por segunda vez la edición de Lollapalooza Chicago se realizará por cuatro días -si el clima no dice lo contrario-. Con cerca de cien mil personas asistiendo a cada jornada, sus organizadores analizan seguir creciendo, pero para quien toma la decisión, está descartado seguir la tendencia de otros eventos del mismo tipo como Coachella, de realizarse por más de un fin de semana. "Los segundos fines de semana nunca son lo mismo. El sentimiento de fiesta no está ahí. Sólo lo hacen para tomar más dinero de la gente. Para mí, la experiencia debe ser divertida y única. Se puede crecer expandiendo los días, quizás hacer cinco. Pero si la gente siente que no les estamos dando una experiencia de vida única, no van a venir", asegura.

Farrell tampoco descarta que la edición chilena se siga expandiendo en los próximos años, sea ocupando todo el Parque O'Higgins o incluso con más días. "Con los productores de Chile estamos permanentemente viendo cómo expandir el festival. Somos muy cercanos y cada vez que nos juntamos discutimos nuevas ideas. Pero todo depende de cómo le vaya a las futuras ediciones".

Sobre el futuro de Lollapalooza en Santiago, el músico asegura: "Mientras la gente siga yendo a Lollapalooza, no veo razones por la que este festival no se realice por siempre en Santiago. En Chicago siempre decimos que lo haremos mientras funcione y así lo hemos hecho 12 años".

Artistas como Ryan Adams, Tegan and Sara y Phantogram se presentaron ayer durante la tarde de Chicago en el festival. Para la noche, se esperaba que The Killers y Blink 182 cerraran la jornada.