La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos a comienzos de este año, sacó a flote uno de los términos que hasta ahora se ha vuelto uno de los más habituales en el debate de política internacional de 2017: el proteccionismo, práctica que en el ámbito de las relaciones económicas supone favorecer la producción nacional frente a la extranjera. Se trata de una de las principales promesas de campaña de Trump y que comenzó a materializar rápidamente a través su salida del Acuerdo Transpacífico (TPP su sigla en inglés).

Ante este nuevo panorama, la mayoría de los líderes mundiales ha manifestado su rechazo a esta política, a lo que se sumó firmemente nuestro país. "Chile es un fuerte promotor de la integración (...) El proteccionismo no es la respuesta" sostuvo la Presidenta Michelle Bachelet esta semana durante la ceremonia de profundización del acuerdo comercial entre Chile y Canadá.

Y es que al ser nuestro país una economía pequeña, el intercambio comercial ha sido el componente más importante de la estrategia de crecimiento y desarrollo en las últimas décadas, ayudando a superar limitantes como las distancias y los costos de transporte, permitiendo ampliar la internalización de las empresas.

De esta forma, de acuerdo con la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería (Direcon), hoy Chile además de ser el mayor exportador de cobre del mundo, es también el principal exportador de arándanos, cerezas, uvas, filetes de salmón, mejillones y carbonato de litio, entre muchos otros productos locales que, valiéndose de los acuerdos comerciales, han logrado abrirse paso en los mercados internacionales.

Lo que viene

Actualmente Chile tiene 26 acuerdos vigentes con 64 economías, lo que representa un vínculo con 86% del PIB mundial. Aún así, la estrategia comercial del país, al menos en lo que queda del actual gobierno, apunta fortalecer sus acuerdos y seguir en busca de otros.

Actualmente existen dos acuerdos firmados y que solo se está a la espera de su entrada en vigor.

Uno es Uruguay, con el que se iniciaron las negociaciones en febrero de 2016 y tras cuatro rondas se alcanzó consenso. El acuerdo incorpora nuevos temas como comercio electrónico, comercio transfronterizo de servicios, género y cooperación. También, según Direcon, hay capítulos referidos a materias laborales y medioambientales, destacando un capítulo de género, el primer tratado suscrito por Chile que aborda el tema de estimular la presencia de la mujer en el comercio internacional.

El otro es India, con quien si bien existía un acuerdo de alcance parcial desde 2006, en septiembre del año pasado se suscribió la decisión de ampliación de éste, que contempla aumentar la cobertura de 474 a alrededor de 2.800 líneas arancelarias. Entre los principales productos exportados, se verían beneficiados frutas, hortalizas, cobre, molibdeno y celulosa, entre otros.

Profundizaciones de acuerdo

Recientemente, en mayo de 2017, Chile y China iniciaron las negociaciones para profundizar el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los dos países, en vigor desde 2006. La idea de esta ampliación, según precisa el subdepartamento de información comercial de Direcon, además de incluir materias de acceso a mercados, se extenderá a áreas como e-commerce, servicios, competencia, asuntos medioambientales y compras públicas, entre otras.

Cabe destacar que en 2016, Chile fue por primera vez el mayor proveedor de fruta fresca para China. Cerezas, uvas, ciruelas, arándanos, paltas y manzanas fueron los frutos chilenos más demandados por el gigante asiático y principal socio comercial de nuestro país.

Otro proceso de modernización incluye al acuerdo entre Chile y la Unión Europea, que busca incluir temas que no tenían mayor protagonismo en 2002 (cuando se firmó el acuerdo original), como medioambientales, laborales, regulatorios, comercio electrónico, servicios de telecomunicaciones e inversiones, entre otros. Además, Chile propuso la inclusión de un capítulo sobre comercio y género.

Más difícil ha sido el proceso de fortalecimiento con Corea del Sur, economía con la que desde 2006 Chile ha solicitado mejoras de acceso en productos mayoritariamente agrícolas, como naranjas clementinas, carne de bovino y leche en polvo, que hoy no tienen beneficios de reducción arancelaria para su ingreso a Corea del Sur. Tras largas tratativas, en noviembre pasado ambos países firmaron un compromiso para dar inicio al proceso de profundización del acuerdo.

En tanto, con Brasil se busca fortalecer el Acuerdo para la Cooperación y Facilitación de Inversiones (ACFI) firmado en 2015, donde ya se ha avanzado en materia de compras públicas y se pretende negociar el tema de servicios financieros. Ambos países mantienen el interés por concluir esta negociación en la Quinta Ronda de Negociación, la que se tiene previsto realizar durante agosto de 2017, en un lugar por determinar.

Mientras, desde 2016 Chile persigue mejorar el acceso de productos agrícolas a los países miembros de EFTA (Liechtenstein, Islandia, Noruega y Suiza).

Por último, en esta fase también se encuentra el acuerdo con Canadá (que el 5 de julio cumple 20 años de vigencia) y respecto del cual en la reciente visita de Estado de la Presidenta a ese país se firmaron dos Acuerdos Modificatorios al Tratado de Libre Comercio; El primero incluye un capítulo de medidas sanitarias y fitosanitarias, un segundo capítulo de Obstáculos Técnicos al Comercio y un tercero que introduce cambios en las compras públicas.

Por su parte, el segundo acuerdo comprende modificaciones al capítulo de inversiones e incorpora un capítulo sobre género.

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Los nuevos acuerdos

Durante la última década, Chile ha concretado acuerdos con Singapur (2006), Brunei (2006), Malasia (2012), Vietnam (2014) y Tailandia (2015) en el sudeste asiático.

En 2009 comenzaron las conversaciones con Indonesia para avanzar hacia un TLC, llevándose a cabo una primera ronda de negociación en mayo de 2014. Sin embargo, el cambio de gobierno en ese país congeló las tratativas, y en noviembre pasado (durante una cumbre APEC) se reactivaron, llevando a cabo una nueva ronda de negociación de TLC en marzo recién pasado en Yakarta, Indonesia.

Michelle Bachelet se comprometió en una visita reciente a cerrar el acuerdo durante este año, planteando una III ronda de negociación para junio de 2017, en Santiago.

Mucho más cerca de nuestro país, en diciembre pasado en Buenos Aires, se acordó ampliar y profundizar las relaciones económicas y comerciales entre Chile y Argentina, a través de la negociación de un Acuerdo de Liberalización Comercial.

Si bien las relaciones económicas entre ambos países se rigen por el Mercosur vigente desde 1996, la diferencia con el nuevo acuerdo es que este incorporaría materias que modernizan la relación y dan mayor certeza jurídica a los operadores comerciales de ambos países, entre los cuales están la Facilitación de Comercio, Obstáculos Técnicos al Comercio, Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Comercio Electrónico, Servicios, Telecomunicaciones, Inversiones, Política de Competencia, Género, Cooperación, Compras Públicas, Pymes, Medio Ambiente, Temas Laborales y Disposiciones Institucionales.

A la fecha se han realizado dos rondas de negociaciones -la primera en Buenos Aires en marzo de 2017 y la segunda en Santiago en mayo de 2017.

Ya se concluyeron algunos capítulos del Acuerdo, tales como Facilitación de Comercio, Política de Competencia y Pymes. La III Ronda de Negociaciones, se realizará en Buenos Aires, entre los días 21 al 23 de junio.