Pese a que en el último tiempo se ha masificado el uso de la bicicleta en Santiago, es poca la información que existe sobre este fenómeno urbano. Las estadísticas al respecto son escasas y entre los escuetos datos está uno recopilado por la consultora UyT y el Ministerio del Medio Ambiente, que indica que el número de ciclistas en la urbe crece a una tasa de 20% cada año.

Para disponer de más información, la Facultad de Arquitectura de la U. del Desarrollo decidió este año realizar un estudio con la idea de ahondar en las motivaciones del comportamiento del santiaguino que se mueve sobre dos ruedas.

Para esto, se encuestó, entre agosto y octubre pasado, a 860 ciclistas (el 66% fueron hombres y el 34% restante, mujeres).

Estos respondieron el cuestionario en las horas punta de la mañana (entre las 7.30 y las 9 horas) y de la tarde (entre las 18 y las 20 horas) en los cruces más transitados de las ciclovías capitalinas. Entre estos están los de Av. Pocuro con Antonio Varas, Av. Matta con Carmen, Av. Américo Vespucio con Apoquindo, Av. Andrés Bello con Av. Pedro de Valdivia, Av. Matta con Carmen y la rotonda Pérez Zujovic, entre otros.

Los resultados del estudio estuvieron listos en noviembre y permiten delinear un perfil del ciclista santiaguino.

Según el sondeo, la principal motivación para utilizar este medio de transporte no contaminante es la práctica deportiva y de un estilo de vida saludable (37% de los encuestados). En cambio, el 23% respondió que lo hacía para ahorrar tiempo.

"En Santiago, la bicicleta ya no tiene sólo un uso recreativo. Hoy, las personas entienden los beneficios que trae este transporte en términos de ejercitarse y ganar tiempo", señala la académica de la U. del Desarrollo que realizó este estudio, Beatriz Mella

Los capitalinos también evaluaron la calidad de las ciclovías que existen en la urbe. Y en este aspecto salieron reprobadasn. Esto, porque el 61% considera como "deficiente" estas pistas. En cambio, sólo el 39% de los consultados asegura que esta infraestructura es "buena".

La directora de la consultora Bicicultura, Amarils Horta, explica que estas vías son angostas y que en algunos tramos el pavimento está en mal estado, lo que dificulta el desplazamiento de los pedaleros.

"Eso hace que sea más peligroso andar por las ciclovías en vez de la calle. Por eso, no me asombra que salgan mal evaluadas. En otros países, a las medidas de fomento al ciclismo se les llaman 'facilitadoras', pero acá resultan ser una complicación", critica la experta.

"Si se contara con una infraestructura eficiente y con una gestión de tránsito para viajes masivos en bicicleta, aumentaríamos la cantidad de ciclistas en las calles, pero eso todavía no ocurre", afirma Beatriz Mella.

INTERMODALIDAD

Otro de los temas que abordó el sondeo de la U. del Desarrollo fue la práctica de la intermodalidad en la ciudad. Esto se refiere al uso combinado de la bicicleta con otros medios de transporte, como el Metro o los buses del Transantiago.

Sin embargo, se trata de un fenómeno incipiente, ya que apenas el 4,5% aseguró combinar la bicicleta con la locomoción colectiva.

El director de la consultora UyT, Hernán Silva, explica que este tipo de viajes sólo se usa en tramos donde el lugar de destino se encuentra a más de siete kilómetros. "De todos modos, las autoridades están más preocupadas de construir más kilómetros de ciclovías que de fomentar la intermodalidad", remata el experto.