En prisión preventiva quedaron Carolina Vargas y Pablo Undurraga, miembros de la secta de Colliguay, tras ser formalizados por como presuntos cómplices del homicidio calificado de un bebé de dos días.

La pareja está siendo acusada de haber trasladado a Mantagua al hijo de Natalia Guerra, para que fuese asesinado.

La pareja se une en prisión preventiva a Josefina López Nuñez, quien se entregó a la PDI el viernes.

EL CASO
El líder de la agrupación Ramón Castillo Gaete (35) pedía ser apodado "Antares de la luz" y aseguraba ser una divinidad.

Actualmente, el hombre se encuentra prófugo y habría escapado a Perú el 19 de febrero, con el supuesto fin de comprar droga para la secta.

En un supuesto rito de sanación, el autoproclamado dios le habría pedido el niño a la madre, para cargarlo en sus brazos hasta una excavación, donde habría habido una pira. Allí, el hombre habría lanzado al lactante para eliminarlo.

La pesquisa comenzó hace unos tres meses, luego que la PDI recopilara antecedentes del nacimiento de un niño en una clínica de Viña del Mar el pasado 21 de noviembre, el cual nunca fue inscrito en el Registro Civil. Según las indagaciones, la muerte del menor habría ocurrido dos días después.