Atendiendo a las condiciones que ha generado el sistema frontal que afecta a la región de Coquimbo, Carabineros dispuso un contingente de 560 efectivos policiales, entre los que se encuentran equipos especializados en rescates, ante la eventualidad que se produzcan deslizamientos de tierra o cualquier emergencia que afecte a la población.

De manera preventiva, se catastró a las personas que viven en sectores cercanos a los ríos de la región, quebradas y los crianceros de ganado de sectores cordilleranos, importante actividad productiva en la zona, con el propósito de que estén informados y sepan hacia dónde desplazarse en caso de emergencia. También se monitorea en los pasos fronterizos no habilitados ocupados para el traslado de ganado.

El general Rolando Casanueva, jefe de la IV Zona de Carabineros, sostuvo que se trata de una "notificación de personas al borde de ríos y quebradas, para que tengan la capacidad de reacción para que puedan trasladarse rápidamente a lugares seguros. Nos hemos ido adelantando para tener claridad de la información y un monitoreo claro".

Según el jefe policial, al momento hay 72 personas en albergues, varios de ellos, habitantes de un campamento gitano ubicado en la ribera del Río Elqui, además de personas que estaban en situación de calle.

Se ha reforzado además el personal en Vicuña, Paihuano y Pisco Elqui, ya que en el pasado se han visto afectados por deslizamientos de tierra a causa de condiciones climáticas. En tanto, Quebrada Marquesa también podría presentar complicaciones. Se han producido algunos rodados en rutas de la Provincia de Elqui.

"Nuestro propósito es acompañar a la ciudadanía y desplegarse en los lugares que se han considerado más críticos en la región y de esa manera marcar una presencia activa y dar la tranquilidad necesaria a la población en este frente, que es inédito y que abarca toda la región", agregó Casanueva