La Tercera

El software más revolucionario de Apple volverá a la vida, a 35 años de su presentación

Antes que el mundo conociera los iPhone, iPad, el Apple Watch e incluso el primer modelo de Mac, Apple dedicó el inicio de su existencia al desarrollo de uno de los primeros computadores personales de la historia. Se trata de Lisa, dispositivo en cuya génesis estuvo involucrado Steve Jobs, y que gracias al enfoque de su sistema operativo basado en la simplicidad, tenía como objetivo el ser accesible a todo tipo de usuario.

Aunque su desarrollo comenzó en 1978, la historia de Lisa se inició en una visita a Xerox PARC un año después, cuando al ver el potencial de sus tecnologías, Steve Jobs y el equipo de ingenieros de Apple tomaron prestadas ideas como la interfaz gráfica y el ratón para interactuar con el sistema, mejorando notablemente sus capacidades para entonces, dar inicio a varias de las acciones que hoy vemos en los computadores de escritorio: arrastrar carpetas y archivos a través de la pantalla, abrir carpetas con un clic, un sistema de ventanas superpuestas con marcos, la multitarea, utilización de memoria virtual, un lenguaje de programación orientado a objetos y una pantalla de fondo blanco, con lo que el usuario puede ver en pantalla lo que se iba a imprimir.

La caída

Posteriormente en 1981, Xerox lanzó al mercado el fruto de todo su desarrollo: Xerox Star, que no tuvo el éxito esperado y se consideró un fracaso comercial. Dos años después, el 19 de enero de 1983, la firma de la manzana presentó el flamante Apple Lisa, que a pesar de sus innovaciones y capacidad de funcionamiento fluida y natural para el usuario, siguió los mismos malos pasos de su inspirador, distribuyendo sólo 10 mil unidades en tres años en el mercado, gracias a un precio excesivamente alto para la época: 10 mil dólares -cerca de 25 mil dólares de hoy-, con lo que el enfoque de usuario quedó finalmente destinado al segmento empresarial.

Esto generó una serie de discrepancias entre el equipo de ingenieros, la junta directiva y Steve Jobs, forzando a este último a abandonar el proyecto. Fue así como Jobs tomó algunas de las ideas y se embarcó en un proyecto clandestino dentro de la misma empresa, dando pie al primer modelo de Macintoch. Por otro lado, Xerox, al ver el concepto de Apple, demandó a la empresa solicitando más de 150 millones de dólares, argumentando la copia del software sin autorización.

Lisa vería el fin de sus días cuando 2.700 computadores que no se vendieron fueron enterrados en Utah, EE.UU., con lo que las pocas unidades que hoy se mantienen se convirtieron en un sagrado objeto de colección.

Steve Jobs en tanto, tampoco tendría gran suerte con su proyecto y fue despedido en 1985 de la empresa que él mismo fundó.

El retorno

Pero a pesar de lo significativo del producto y de su fracaso, a casi 35 años de su presentación, Lisa (cuyo acrónimo fue “Local Integrated System Architecture” y que posteriormente sería reconocido por Jobs como un guiño en honor a su hija recién nacida) tendrá una segunda vida, gracias a un grupo de fanáticos que insistió en vuelta al sistema operativo en forma de código abierto.

El software, libre y gratuito a partir de 2018, será traído nuevamente a la vida gracias al Computer History Museum, según se anunció en un correo enviado al grupo de fanáticos del equipo. En él se especifica que se han recuperado las aplicaciones y la mayoría del sistema, aunque no se espera que sea “actualizado” con un entorno como el de los actuales dispositivos iOS.

Fuente: Business Insider