Los consumidores de marihuana en Uruguay podrán comprar un máximo de 10 gramos semanales de cannabis a menos de un dólar el gramo, anunció este viernes el gobierno al presentar la reglamentación de la ley que pondrá en marcha el complejo proceso de producción y venta de la droga por el Estado.

Quienes se inscriban en un registro de consumidores podrán comprar un "máximo de 10 gramos por semana" de cannabis, dijo en conferencia de prensa el presidente de la Junta Nacional de Drogas, Diego Cánepa, quien señaló que el decreto reglamentario será firmado el lunes por los ministros y publicado el próximo martes.

Adelantó que el gobierno realizará un llamado a privados interesados en plantar cannabis "no más de dos semanas después de la entrada en vigencia del decreto", y que se otorgarán entre dos y seis licencias.

Estimó en ese sentido que la marihuana legal llegará a las farmacias para la venta al público en diciembre de este año. 

La cannabis que se venderá al público tendrá un precio de entre 20 y 22 pesos por gramo (unos 0,9 dólares). 

"No hay ningún tipo de subvención del Estado", aseguró Cánepa, quien indicó que en ese precio están calculados los costos de producción y la ganancia de las empresas y las farmacias.

Según Julio Calzada, secretario general de la Junta, "el volumen total que se consume en Uruguay estaría en torno a las 18 a 22 toneladas" de cannabis. "En función de esto se necesitaría un máximo de 10 hectáreas para producir para este universo de usuarios", indicó.

LIMITE DE CONSUMO EN VIA PUBLICA SERA SIMILAR A ALCOHOL Y TABACO

Además, se explicó que los límites para consumir cannabis en Uruguay en lugares públicos o privados y en actividades cotidianas serán "similares" a los que existen para el alcohol y el tabaco. 

El consumo de cannabis sufrirá "prohibiciones similares a las que existen para fumar tabaco" en "espacios cerrados en lugares públicos" o "espacios abiertos que correspondan a centros sanitarios" o de índole educativa o deportiva. 

En lo que se refiere a las actividades cotidianas, "todo conductor que tenga afectada su capacidad por el consumo de cannabis" será penalizado en caso de dar positivo en unas pruebas que se realizarán en las calles con muestras de saliva, aunque tendrán derecho a pedir otro examen para corroborarlo.

"Fumar cannabis durante jornada de trabajo y durante todo el tiempo que el empleado esté al servicio del empleador" también será motivo de sanción, según Cánepa.

En materia laboral se realizarán "controles aleatorios no invasivos de carácter preventivo en las empresas", pactados con "la organización sindical de base y de la rama", para detectar a los trabajadores que ingresen a su puesto de trabajo bajo los efectos del cannabis, sobre todo en labores de riesgo.

"Es lo mismo que impone el Consejo de Salarios (negociaciones colectivas) con respecto al alcohol", agregó Cánepa.

El presidente de la JND también anunció que "se podrá prohibir el ingreso o permanencia en centros educativos de personas bajo los efectos de la marihuana".

Otra de las disposiciones del reglamento es la prohibición de realizar concursos o torneos "que promuevan el consumo de cannabis".

También se podrá consumir cannabis a partir de cultivos personales en casas a razón de 6 plantas por domicilio y una producción de 480 gramos anuales, o en clubes de entre 15 y 45 miembros con hasta 99 plantas y un máximo de 480 gramos anuales por socio, con la idea de que toda la producción sea para ellos.

En ambos casos, esas personas deberán tener en esos espacios una "infraestructura mínima de seguridad y funcionamiento".