Nueva Orleans se alista para enfrentar la tormenta Barry

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Se espera que tan pronto toque tierra en Louisiana, se transforme en huracán. Trump declaró estado de emergencia.




"Vamos a cerrar dentro de una hora, a las cinco de la tarde, y no volveremos a atender hasta el domingo. Hay unas pocas personas en la cafetería, pero en el resto del centro comercial hay tiendas que no se molestaron en abrir. Las autoridades pidieron que nadie camine por las calles desde las 20.00 del viernes", cuenta Justin a La Tercera, un vendedor del tradicional Café Du Monde, ubicado en el Riverwalk Mall, parada obligatoria en Nueva Orleans para probar los tradicionales beignets.

Con el fantasma de Katrina en mente, habitantes y autoridades de Louisiana realizaban preparativos a toda máquina ante el impacto de la tormenta tropical Barry, que con vientos de 100 kilómetros por hora, causaba estragos en ese estado del sur de Estados Unidos. Sacos de arena, provisiones e incluso buses para evacuar las zonas costeras, se pusieron a disposición para paliar el fenómeno, que amenazaba con convertirse en el primer huracán de la temporada atlántica en Estados Unidos.

De acuerdo con el último informe del Centro Nacional de Huracanes, en cuanto Barry toque tierra podría convertirse en huracán, por lo que las autoridades locales alertaron sobre destrozos e inundaciones, especialmente entre Shell Beach e Intracoastal City.

El gobernador de Louisiana, John Bel Edwards, anunció la implementación de una serie de medidas de emergencia luego de obtener la autorización del Presidente Donald Trump.

Precisamente el Mandatario republicano declaró en estado de emergencia a Nueva Orleans. "Nadie deberá tomarse la tormenta a la ligera", dijo Edwards.

Una de las mayores preocupaciones de los equipos de emergencia tiene que ver con el registro de tornados en esa zona, por lo que han pedido a todos los ciudadanos reunir el equipamiento necesario en sus casas ante el paso de Barry. Esto incluye elementos de primeros auxilios, alimentos, baterías y linternas. Producto de la tormenta, el río Mississippi estaba muy cerca de desbordarse.

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Un grupo de niños juegan con las olas en Lakeshore Drive.[/caption]

"Estamos tomando precauciones. Hoy trabajaremos en horario normal hasta las 22.00 y evaluaremos si atenderemos el fin de semana", dice Kurry a La Tercera, un trabajador del Nesbit's Market, un supermercado de la calle Poeyfarre, a pocas cuadras del río Mississippi.

Otros sitios como la agencia de turismo a pie, Legendary, programaron la contestadora para señalar que no operarán hasta el domingo por la tormenta. "En caso de querer realizar una reserva puede hacerlo por nuestro sitio web", se escucha en el audio en inglés.

Un informe de la Universidad Estatal de Colorado señaló que en promedio unas 14 tormentas podrían presentarse durante esta temporada en Estados Unidos, de las que seis amenazan con convertirse en huracanes.

En 2005, Louisiana sufrió una enorme devastación por el huracán Katrina, que ocasionó más de 1.800 muertes (la mayoría en Nueva Orleans). Ante la preocupación, el gobierno estatal autorizó la movilización de hasta 3.000 soldados de la Guardia Nacional y distintas plataformas han puesto a disposición buses escolares para movilizar a la gente en caso de ser obligatorio evacuar en algunos condados.

Las gasolineras también se mantenían abiertas para los ciudadanos que requieran cargar combustible y estar preparados.

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