Trump redobla su apuesta y lanza la mayor bomba no nuclear contra Afganistán

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Es la primera vez que el Pentágono usa en un conflicto la GBU-43. El objetivo fue una red de túneles del Estado Islámico. Según Rusia, Trump "recuerda al mundo" que "la demostración de fuerza es el argumento de la política exterior" de Washington.




Tras el bombardeo contra una base aérea siria y en plena escalada de tensión con Corea del Norte, el Presidente estadounidense Donald Trump redobló su ofensiva en Afganistán al usar por primera vez en un conflicto la mayor bomba no-nuclear, la llamada "madre de todas las bombas", para destruir un complejo de túneles del Estado Islámico (EI), en un claro mensaje de fuerza al grupo yihadista.

El cuartel general estadounidense en Kabul dijo en una declaración que la bomba fue arrojada a las 19:32 horas locales contra un complejo de túneles en el distrito de Achin, en la provincia de Nangarhar, muy cerca de la frontera con Pakistán y donde ha estado operando la filial afgana del EI.

Nangarhar, en el este afgano, es la remota región en la que los yihadistas del EI se han asentado para ampliar su presencia en la que llaman provincia de Jorasán (parte de su autodeclarado califato). Esa zona es el paso que conecta por tierra Kabul con Peshawar (Pakistán) y alberga la famosa zona montañosa de Tora Bora, donde el fallecido líder de Al Qaeda Osama bin Laden se ocultó, aprovechando un sistema de cuevas, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos.

El gobernador del distrito de Achin, Esmail Shinwari, dijo a France Presse que la bomba cayó en una zona llamada Momand Dara. "Esa explosión fue la mayor que he visto en toda mi vida. Enormes columnas de fuego se tragaron toda el área", afirmó. "Es la más potente bomba no nuclear jamás usada en combate", comentó el portavoz de la Fuerza Aérea, el coronel Pat Ryder.

Shinwari añadió que por el momento no había informaciones completas "sobre las víctimas, pero si se considera que era un área del EI, pensamos que debe haber muchos combatientes del EI muertos". "Estados Unidos tomó todas las precauciones necesarias para evitar víctimas civiles y daño colateral como resultado de esta operación", declaró Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca.

Según Spicer, el objetivo del bombardeo era acabar con un "sistema de túneles y cuevas" del EI en Afganistán que "les permitía moverse con libertad y atacar con más facilidad a los asesores (militares) estadounidenses y las fuerzas afganas". "Era necesario quitarles el espacio operacional, y lo hemos hecho", agregó. La bomba "hizo impacto con un complejo de cavernas" y túneles excavados en el distrito de Achin, dijo el portavoz del Pentágono, Adam Stump.

"El bombardeo estaba diseñado para minimizar el riesgo para las fuerzas afganas estadounidenses que realizan operaciones sobre el terreno en esa zona, al tiempo que se maximiza la destrucción de combatientes e instalaciones del EI-Jorasán", explicó el Pentágono en un comunicado.

Stump informó que la bomba fue lanzada desde un avión de carga MC-130 de la Fuerza Aérea de EE.UU., que dijo que había sido llevado a Afganistán "hace algún tiempo" para su uso potencial. El proyectil, el mayor disponible en el arsenal estadounidense (de 10.300 kilos, más de nueve metros de largo, un diámetro de algo más de un metro y con munición guiada por GPS), liberó un poder de destrucción equivalente a 11 toneladas de TNT. No obstante, esa potencia es mucho menor que las 15.000 toneladas de TNT de energía liberada por "Little Boy", la bomba nuclear lanzada en Hiroshima en 1945, una fracción mínima del poder de una ojiva nuclear actual.

La bomba, conocida oficialmente como GBU-43 y en servicio desde 2003, solo había sido utilizada en pruebas. Según la Fuerza Aérea estadounidense, cuando la "madre de todas las bombas" fue experimentada, en una base en el estado de Florida, generó una columna de humo y polvo que podía avistarse a 32 kilómetros de distancia. La bomba ha sido diseñada no solo para destruir búnkers y túneles, sino como arma sicológica.

Como se trata de un arma no-nuclear, el uso de la GBU-43 no requiere necesariamente la aprobación del Presidente, indicó la BBC. Trump no aclaró si autorizó personalmente la ejecución de la misión, y se limitó a decir: "Todo el mundo sabe qué pasó. Lo que hago es que yo autorizo a las Fuerzas Armadas (...). Les hemos dado total autorización y por eso han sido tan exitosos últimamente". "Tenemos los mejores militares del mundo, y volvieron a hacer su trabajo, como es su costumbre", expresó el mandatario.

Trump, que comentó el bombardeo brevemente tras una reunión en la Casa Blanca con jefes de bomberos, no entró en detalles y tampoco explicó si esa acción envía un mensaje a países como Corea del Norte. "No sé si manda o no un mensaje. Corea del Norte es un problema y nos ocuparemos de él", aseveró, en alusión al polémico programa nuclear de Pyongyang que Washington rechaza de plano.

Desde Rusia, el presidente de la Comisión de Defensa y Seguridad del Senado, Viktor Ozerov, dijo que con su ataque a Afganistán, Donald Trump ha decidido "recordar al mundo, una vez más", que "la demostración de fuerza siempre ha sido el argumento de la política exterior" de Washington.

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