Lindo partido el que se jugará este martes en el Allianz Arena de Múnich. El Bayern de Arturo Vidal recibirá al PSG de Neymar en el cierre del Grupo B de la Champions League. Ambos cuadros ya sellaron su clasificación a los octavos de final que se disputarán en febrero, pero aún está en discusión el primer lugar del grupo. Aunque el equipo bávaro la tiene muy difícil para quedar primero: debe vencer por cuatro goles de diferencia.

El martes se enfrentarán dos cuadros con chapa de candidatos al título, pero con realidades muy diferentes en los últimos meses.

Tras la salida del técnico Carlo Ancelotti a principios de octubre, el equipo del volante chileno intenta consolidar la fisonomía que le quiere dar Jupp Heynckes, el veterano DT que reemplazó al italiano. En esa nueva realidad Vidal ha ido de menos a más. El propio Heynckes reconoció que tuvo que pedirle al chileno más compromiso y entrega física para asegurarle la titularidad. Y Vidal respondió bien a los requerimientos de su jefe, retomando su mejor nivel, anotando goles (lleva tres consecutivos) y convirtiéndose en una pieza clave en el andamiaje. La respuesta en la cancha de Vidal al público llamado de atención de su técnico no hace más que demostrar, otra vez, que incluso en la máxima élite un entrenador, cuando tiene carácter, logra sacar lo mejor de sus dirigidos, por más estrellas que éstos sean.

Por el lado del PSG hablamos de un equipo que viene embaladísimo en Champions League, quebrando récords y dando que hablar con su tridente ofensivo compuesto por Neymar, Cavani y Mbappé.

Sorpresivamente perdió el sábado ante el modesto Estrasburgo, cuando llevaba una racha de 18 partidos invicto en el torneo galo y no conocía la derrota en lo que va de temporada. Pero más allá de ese revés puntual, los números del equipo de Emery son extraordinarios: en Champions ha ganado todos sus partidos, con 24 goles a favor en cinco encuentros, récord absoluto en la historia del torneo.

Prueba de fuego para ambos cuadros la del martes. Para el Bayern estará la obligación de demostrar, en su propia casa, que aún se trata de un equipo con chapa de candidato. Para el PSG, en tanto, será la oportunidad de enfrentar a un rival de verdad, un equipo grande que pondrá a prueba la real capacidad del que es hoy, junto al Manchester City de Guardiola, el equipo sensación de Europa.