Alexis Sánchez continúa ejercitándose en el Manchester United. No está claro cuándo dejará de hacerlo para abordar el avión que lo llevará a Italia para fichar por el Inter de Milán.

Las negociaciones, eso sí, siguen. El club lombardo actúa por la expresa petición del técnico Antonio Conte quien exigió que el tocopillano se transforme en el undécimo refuerzo de una escuadra que intentará reposicionarse en el Calcio y, sobre todo, discutir la supremacía de la Juventus.

Los lombardos se enclaustran para analizar la fórmula con la que intentarán convencer al poderoso club inglés para que les traspase a quien llegó como una estrella, pero no respondió.

La figura es la cesión con opción de compra por 15 millones de euros, aproximadamente, pero el detalle que resta resolver no es menor. El United está dispuesto a subvencionar la mitad del millonario sueldo del Niño Maravilla: US$ 600 mil semanales. Sin embargo, y ahí radica la dificultad, la regalía solo regirá por el primero de los tres años que contempla el préstamo. Para colmo, el Inter pretende que los británicos paguen el 60 por ciento del salario, una opción que no agrada en Old Trafford.

Mientras los medios ingleses dan cuenta de las trabas en la negociación, en la península son más optimistas respecto a que el desenlace sea positivo para los neroazzurri.

En su portada de hoy, el Corriere dello Sport titula: "Sánchez es del Inter". Además, añaden que el club de Milán insistirán por Cristiano Biraghi, lateral izquierdo de la Fiorentina. Por su parte, el periódico Tuttosport, con sede en Turín, publica: "Inter, acuerdo con el United. OK Sánchez".

La defensa de Lukaku

En el intertanto, Romelu Lukaku, quien espera el arribo de Sánchez para reeditar un ataque que no brilló en Old Trafford, expuso una teoría para explicar las dificultades que encontraron ambos. "Necesitaban encontrar a alguien para culpar. Era Pogba, era yo o era Alexis. Siempre fuimos nosotros tres, todo el tiempo. Se obtuvieron malos resultados, pero siempre nos culpaban a nosotros. Yo levanté mi mano, pero no creo que haya sido el único que jugó mal", sentenció el belga al Daily Mirror.