Sudáfrica se volcó este jueves en apoyar a la atleta Caster Semenya, doble campeona olímpica de 800 metros, y el Gobierno del país aseguró que la nueva regulación para obligar a las deportistas femeninas con elevada producción natural de testosterona a reducirla es una "caza de brujas" contra ella.

"Esta desafortunada e intencionada decisión es, en el mejor de los casos, una caza de brujas contra nuestra atleta Caster Semenya", señaló la ministra sudafricana de Deportes, Tokozile Xasa, en un comunicado.

La ministra expresó "decepción" y "disgusto" con la decisión de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) que obligará a las atletas con una elevada producción endógena de testosterona a reducir sus niveles -posible mediante medicación- para competir en ciertas pruebas femeninas y ver reconocidas sus marcas.

Xasa se preguntó incluso si la decisión no es una forma de tratar de disminuir el dominio de las atletas africanas en los medalleros y llamó a los sudafricanos a manifestar su oposición a estas nuevas reglas "diseñadas para poner en desventaja" a sus atletas.

También aseguró que el Ejecutivo tomará todas las medidas a su alcance para contestar la medida, que en el país es vista como racista, sexista y deliberada para acabar con la superioridad de Semenya.

La corredora, por el momento, no se ha pronunciado directamente sobre la polémica decisión, pero ha compartido algunos mensajes en su cuenta de Twitter.

"Estoy segura al 97 % de que no te gusto, pero estoy 100 % segura de que no me importa", reza uno de los tuits.

"Qué bonito es permanecer callada mientras los demás esperan que estés furiosa", señala otra de sus publicaciones.

Semenya es muy popular y querida en su país, donde es considerada un ejemplo, y durante todo el día cientos de ciudadanos anónimos le mostraron su apoyo y cariño a través de las redes sociales.

Después de su asombrosa superioridad (155''45 en los 800 metros) en los Mundiales de Berlín de 2009, la IAAF ya le había impedido competir si no reducía sus niveles de testosterona por debajo de los 10 nanomoles por litro de sangre.