Serán más de 5 mil efectivos de Carabineros los que se desplegarán en la Región Metropolitana para asumir los servicios del denominado Día del Joven Combatientes, a partir de la noche del 28 de marzo, y todo el día del 29. Este contingente se repartirá por las zonas más conflictivas de la capital, equipados y armados para enfrentar una jornada que no será fácil, pero con una inquietud interna que hace ruido: los ataques a los funcionarios que dejaron a dos policías fallecidos, en menos de dos semanas.

Es que en los escalafones medios y bajos de la institución existe preocupación por lo ocurrido con el cabo Álex Salazar y Rita Olivares, ambos asesinados en los últimos 12 días en medio de procedimientos policiales. El primero falleció el 14 de marzo en Concepción, mientras la funcionaria fue víctima de un homicidio el domingo 26, en Quilpué.

Por lo mismo, la incertidumbre que se instaló al interior de Carabineros es cómo enfrentar la jornada del 29 de marzo, tomando en cuenta que históricamente durante ese día se viven hechos de violencia, en que los policías son objeto de bombas molotov y disparos por parte de encapuchados. “Con lo que pasó, es lógico que estamos preocupados. Vamos a salir a la calle, pero a cualquier nos puede llegar un disparo”, dice un preocupado sargento de la zona sur de la capital.

En el alto mando están conscientes de estas aprehensiones, aunque valoran la disposición del personal, apuntando a que no han visto “la moral baja”, “ni menos brazos caídos”. En eso coinciden otros oficiales, quienes señalan que el trabajo no se dejará de hacer, ya que tienen un deber legal y también profesional.

FOTO: OSCAR GUERRA / AGENCIAUNO

Por lo mismo, la misión del general Yáñez para las próximas horas es relevante, pues debe levantar la moral de una tropa que está inquieta. En la institución evitan hablar de “miedo”, pero remarcan que hay inquietud.

En esa línea, Yáñez envió señales claras a sus funcionarios hoy por radio -a través de la Central de Comunicaciones-, en lo que fue una arenga para enfrentar el complejo escenario al que se ven expuestos.

“Queridos carabineros, les hablo como hijo y padre de otro carabinero. Hemos vivido momentos de dolor y tristeza. La pérdida de Álex y Rita ha sido un golpe que hemos sentido cada uno de nosotros. Estas heridas son las que no sanan y son las que cargamos en memoria de todos y cada uno de nuestros mártires, pero todos los días, cuando nos levanamos al servicio, nos recuerda por qué somos y seguimos siendo carabineros”, partió diciendo a través de comunicación radial.

El general sostuvo que la “ciudadanía clama y nos necesita, y lo ha hecho saber y demostrado permanentemente. Nunca olviden ese cariño, tal como Álex y Rita, ambos estuvieron donde la ciudadanía y la comunidad nos requería, donde nos necesitaba, donde se necesitaba al carabinero protector, es por ello que tenemos que honrar su memoria y estar ahí, donde se nos llame una y otra vez, para acudir en defensa del más desvalido”.

El jefe de la institución reconoció que “estamos con dolor, con pena, con el alma partida, pero somos Carabineros y no tenemos tiempo para eso. Tenemos que desdoblarnos y jamás bajar los brazos, porque la ciudadanía así lo necesita. Yo, como general director, los necesito, aunque estén dolidos, los necesito aunque estén cansados, porque es nuestra sociedad la que nos necesita. Es Chile quien necesita de sus carabineros y vamos a seguir de pie”.