Ejercicio mental: ¿En qué habría cambiado la historia de Game of Thrones sin la existencia de personajes como Grey Worm o Podrick Payne?

Probablemente no en mucho. Sí, ocasionalmente ambos intervienen en la historia de forma significativa —sobre todo el segundo cuando salva a Tyrion en la batalla de Blackwater—, pero fundamentalmente se dedican a acompañar a algún personaje más central; a Daenerys el primero, mientras que el segundo pasando por Tyrion y luego Brienne. Ahora, ¿sería lo mismo la serie sin ellos? Definitivamente no. Ambos han contribuido a darle corazón a una historia que a veces suele ser cruel tanto con sus personajes como la audiencia.

Los actores Daniel Portman y Jacob Anderson, quienes interpretan a Podrick y Grey Worm respectivamente, nunca han compartido escenas juntos en Game of Thrones, sin embargo, entran juntos a un salón del hotel Corinthia en Londres para conversar con diez medios de distintas partes del mundo —Culto entre los presentes—, sobre la serie que estrena el próximo 16 de julio su séptima y penúltima temporada por HBO. De entrada parten bromeando con su importancia para la serie: "Realmente muchas gracias por querer hablar con nosotros", comentan entre risas. "Aceptémoslo, esta serie no necesita que nosotros dos hablemos de ella", asegura Anderson.

Aunque sus personajes aún no se encuentren frente a frente en la pantalla, la relación de Portman y Anderson irradia complicidad. Se interrumpen constantemente y complementan sus bromas. Cuando el primero es consultado sobre si se siente que la serie está llegando a su clímax, Anderson de inmediato le aconseja a su compañero con su respuesta: "Cuidado con esa", provocándole risas. Finalmente, frente a las dudas de Portman, el mismo Anderson responde: "La serie se ha acercado a su clímax desde el noveno capítulo de la primera temporada. Siento que después de eso, la tensión sólo sube. Una de las cosas geniales de esta serie es que nunca se pensó como para simplemente seguir por siempre. Desde el principio tenía un ojo puesto en su final".

Si algo une a Podrick y Grey Worm es que de vez en cuando logran sacar una sonrisa en medio de la oscuridad de la historia. "Yo creo que la gente nota que hay humor en esta serie. Por supuesto que está menos presente que esa tensión permanente de la historia, pero creo que eso lo hace más valorable; el tener estas escenas que te permitan respirar luego de capítulos como la Batalla de los Bastardos. Sería muy duro tener una serie de diez horas en esa tónica", dice Portman, de marcado acento escocés, y que en persona tiene una apariencia muy alejada del bonachón Podrick.

Como cualquier miembro del elenco de Game of Thrones, Anderson y Portman son cuidadosos en revelar cualquier detalle específico sobre las últimas dos temporadas de la serie. Consultado sobre cuándo comienza la filmación del octavo y último ciclo, Portman entrecierra los ojos y responde: "Buen intento", provocando las risas de su compañero. "Se siente que hay más medidas de seguridad en la serie, por lo menos hace dos temporadas. La serie como que ha despertado el apetito de gente que la quiere hacer spoilers. Entonces hay más medidas al respecto, pero es porque no nos quedaba otra. Lamentablemente hay gente que quiere arruinarle la serie al resto", dice Anderson, a lo que Portman complementa: "Esta es una serie que depende mucho de una reacción visceral de la audiencia. Reacciones emocionales genuinas. Entonces creo que antes de contarle al resto lo que va a pasar, tienes que pensarlo muy bien. Porque el querer arruinar eso no tiene ningún propósito".

Que sus personajes sean secundarios no implica que los actores no hagan gala de una buena cantidad de anécdotas sobre encuentros incómodos con fanáticos. Anderson recuerda: "La experiencia con fanáticos que más tengo presente sucedió después de mi primera temporada en la serie, que fue la tercera. Me subí al metro en Nueva York y alguien me gritó; 'FUCK YEAH GREYWORM!'. Y cuando levanté la mirada no vi a nadie (se ríe). Todo el mundo actuaba normal. Quien gritó debe haberlo hecho y después inmediatamente volver a su puesto como si nada pasara". El actor incita a Portman a también compartir su experiencia, a lo que el escocés sólo mira al horizonte con cara traumatizada y dice: "Agarrones, amigo, sólo demasiados agarrones. La gente está demasiado interesada en… mis genitales…" (Una broma recurrente de la serie es lo bien dotado de Podrick a pesar de su imagen inocente).

A pesar de que Game of Thrones llegará a su fin en 2018, el universo creado por George R.R. Martin podría continuar en la televisión, a través de supuestos spin-offs que HBO estaría preparando sobre la historia. Y, por supuesto, Anderson y Portman tienen una idea. "Se llama PPGW: Podrick Payne y Grey Worm", dicen prácticamente al mismo tiempo. "Es una comedia romántica", dice Anderson, a lo que Portman agrega: "También tiene aventura y comedia musical". "¡Y ambientada en el futuro!", exclama el primero. "Siempre se me olvida esa parte", concluye Portman.

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