Heroes, The killing, True detective, Mr. Robot, y la lista podría continuar. Existen varios ejemplos que demuestran que después de una gran primera temporada puede venir una decepción igual de grande. Es un desafío que está siempre en el camino de las series novatas y que por cierto estaba ahí para The handmaid's tale y Atlanta, dos producciones que venían de remecer la industria con sus primeros ciclos y que este año volvieron por más.

Con sus segundas temporadas terminadas en Estados Unidos, los fans de ambas ya podían respirar tranquilos: lo hicieron. Entregaron ciclos iguales o mejores que los primeros. Pero como nada es real en el mundo del espectáculo mientras no lo confirme alguna Academia, las nominaciones de los Emmy anunciadas ayer fueron el espaldarazo final.

Es cierto que Game of thrones es la serie con más nominaciones este año, pero no aparece en las categorías de actores principales (Kit Harington y Emilia Clarke fueron postulados) y -en parte porque ha pasado ya un año desde que estrenó capítulos- no se siente como la gran favorita.

Ahí otra parte de la responsabilidad es de The handmaid's tale, que en 2017 ya se había llevado los premios a Mejor Serie Dramática, Mejor Actriz de Drama, Mejor Actriz Secundaria de Drama, Mejor Director de Drama y Mejor Guión de Drama. Y aunque esto no tendría por qué repetirse igual, para cualquiera que haya visto la impresionante actuación que entregó Elisabeth Moss en cada uno de los 13 capítulos de la segunda temporada, debería ser claro que esa es al menos una categoría que la serie tiene asegurada.

Y si para The handmaid's tale este es el año de confirmar su favoritismo, en el caso de Atlanta la jugada es llegar un paso más allá y llevarse el premio a Mejor Comedia. La segunda temporada tiene calidad, autenticidad, novedad y excentricidad de sobra para lograrlo, además de tener a Donald Glover, el nuevo favorito de todos en EE.UU. tanto por su trabajo en televisión como en la música. La serie además tiene un aliado ausente: Veep, la niña bonita de la comedia y que se ha llevado el premio mayor los últimos tres años, atrasó el estreno de su séptima temporada por lo que no está presente en ninguna categoría.

Es cierto que esto no significa que Atlanta corra sola. De hecho son quizás las dos series novatas su mayor amenaza: Barry, la comedia negra de HBO protagonizada por Bill Hader como un particular asesino a sueldo, y The Marvelous Mrs. Maisel, serie de época, liviana y con una mirada feminista, que ya logró el Globo de Oro. La salida de Veep de la competencia de este año también hace que la carrera a Mejor Actriz de Comedia se ponga más interesante. Los últimos seis años el premio ha sido para Julia Louis-Dreyfus, por lo que ahora es carrera abierta, quizás con Allison Janney -que viene de ganar el Oscar por Yo, Tonya- como favorita.

Con esto también se frota las manos Netflix, que le sacó cuatro nominaciones de ventaja a HBO en un dato que es inédito pero difícilmente sorprendente, considerando cómo el streaming se ha ido consolidando como la forma favorita de muchos para ver series y también para producirlas.