¿Tienen algún parentesco, se conocen, se han encontrado haciendo campaña?

Marcela Cubillos Hevia (MCH): Mi abuelo, Manuel Cubillos Camus, era primo hermano del padre de la exministra, pero no existe ningún vínculo familiar con ella. No nos conocemos y sólo me he encontrado muchas veces con sus brigadistas.

Marcela Cubillos Sigal (MCS): No que yo sepa. De hecho, he conocido a varias Marcelas Cubillos. Hace algunos años en la PSU salió un texto escrito por Marcela Cubillos, y muchos me escribieron quejándose por la dificultad que les habría traído un complejo “texto mío”, que por supuesto no era un texto mío. A ella no la conozco.

¿Qué opina del alcance de nombre?

MCH: Son esas curiosidades de la vida, el apellido Cubillos tampoco es tan exclusivo.

MCS: Que de “alcance” de nombre tiene poco.

El diputado Guillermo Ramírez (UDI) publicó un video en que llama a no confundirse de Marcela al votar. ¿Qué le parece?

MCH: Una falta de respeto. Yo he puesto con mucha claridad en todos mis volantes y publicidad de campaña que pertenezco al movimiento Acción Humanista del pacto Chile Digno, Verde y Soberano. Ha sido la otra señora Cubillos quien oculta su pertenencia a la lista de la derecha y solo coloca su nombre. ¿Le dará vergüenza representar a esa lista (Chile Vamos)?

MCS: Muy bien, lo principal es que nadie vote engañado. En nada y nunca. Las elecciones y las campañas no son sobre los candidatos, sino especialmente sobre el derecho de las personas a votar con toda la información posible. Por tanto, debería ser interés compartido, que nadie se mueva a engaño.

Si tuviera que dar un consejo a la otra Marcela Cubillos, ¿qué le diría?

MCH: Ser más consecuente. La vi muy joven en la campaña del Sí agradeciendo a Dios por el “Presidente” Pinochet y recibir una cátedra sobre derechos de las mujeres, por parte de la diputada Laura Rodríguez en el programa Usted decide de 1989. La vi votar contra el divorcio y después casarse (por segunda vez); como ministra de Educación al frente de Aula Segura y llamando a Rechazar un cambio a la Constitución. Dijo que aportaría desde “Libertad y Desarrollo” y ahora la veo, sonriente, con ropa casual, llamando a votar para ser constituyente.

MCS: Quién es uno para dar consejos.

¿Su familia influyó en su postura política o fue una decisión tomada solo por usted?

MCH: Mi papá siempre me decía “yo no me meto en política, pero por la derecha no hay que votar, porque se preocupan de los ricos”. Me inscribí para votar cuando cumplí 18 años y había voto obligatorio. Mi papá me dijo “te vas a amarrar, ¿para qué?”. Pero ese desinterés y decepción me motivo más. A los 11 años empecé a comprar libros usados en las ferias y me encantó Dostoievski, Marx, Camus, Sartre, Orwell, Silo... Y como un fueguito surgió esta vocación con esta inclinación.

MCS: Tenía 11 años cuando mi padre fue canciller (Hernán Cubillos) y contribuyó a evitar una guerra con Argentina. Fui formada con un fuerte sentido de país y con el deber de involucrarnos y no ser comentaristas de lo que ocurre en Chile. Y al cumplirse estos días 30 años del asesinato de Jaime Guzmán, de quien fui su alumna en Derecho Político y Constitucional en la UC, no puedo dejar de mencionar, también, su influencia en la decisión de dedicarme desde joven al servicio público.

Es bibliotecaria, estudió en la Usach y representa al movimiento Acción Humanista, que lidera Tomás Hirsch. Admira a Gladys Marín, tiene el pelo rosado, piercing y varios tatuajes -uno de ellos del cineasta David Lynch-. Está a favor del aborto sin causales, sacó sus dos retiros del 10% y ama el rock. FOTO: PEDRO RODRIGUEZ

¿Por qué decidió ser candidata?

<b> </b>MCH:<b> </b>Porque creo que Las Condes necesita ser parte de este nuevo Chile, es una comuna que se pone como un ejemplo de la desigualdad de este país y no va a resolver los problemas con las viejas formas, con las que se ha profundizado la brecha. Existe mucha precariedad en las poblaciones y en la clase media que ha ido envejeciendo. Duele ver cómo se ha perdido la vida de barrio en sectores donde el miedo los hace vivir puertas hacia adentro.

MCS: El proceso ya está en marcha y es responsabilidad de todos que termine bien. Nuestras ideas no se defienden solas y para que la Constitución nos represente a todos debemos estar ahí.

¿Ve a la derecha (izquierda) con nuevas convicciones desde el 18 de octubre?

MCH: Las nuevas convicciones de la derecha son las de El Gatopardo, cambiar para que nada cambie. Yo más bien los veo quitándoles el foco a las demandas sociales y poniendo la palabra “violencia” en primera fila, como si la violencia estatal contra la dignidad de las personas no lo fuera .

MCS: Con las mismas consignas de siempre y, lo que es peor, muchos de ellos promoviendo, justificando o tolerando la violencia.

Es abogada y representa a Chile Vamos en el distrito 11. El viernes participó en la conmemoración de los 30 años de la muerte de Jaime Guzmán, quien la motivó a entrar en política. Fanática de la UC, es contraria al aborto y su canción favorita es El Navegante, de Eduardo Gatti, que le recuerda a su hermano Felipe

¿Ha sido acosada sexualmente o se ha sentido acosada?

MCH: Sí, lamentablemente en la calle desde los 12 años, cuando una no sabe qué hacer, más que cruzar la calle con rabia y con ganas de responder, pero el miedo es más grande a esa edad. Lo que digo les ha pasado a tantas niñas y nos sigue pasando a muchas mujeres.

MCS: No soy de aquellas que creen que deben hablar de todo y responder de todo.

¿Si tuviera que explicarle a un joven de entre 15 años y 18 años qué es ser de izquierda (derecha), qué le diría?

MCH: Que la izquierda humanista es feminista, libertaria y no violenta. Que buscamos hacer profundas transformaciones, pues la gente hoy la está pasando mal. Que el neoliberalismo fracasó en el mundo y es necesario construir una sociedad en donde cualquier niño, por el simple hecho de nacer, tenga asegurada su educación y salud dignamente.

<i>MCS: Es creer en una sociedad que busca la igualdad de oportunidades, que reconoce y valora el mérito y el esfuerzo personal, que promueve la libertad para que cada persona pueda desarrollar su propio proyecto de vida y en que el Estado está para ayudarte a que lo logres y no para impedírtelo ni ponerte piedras en el camino.</i>

¿Es partidaria del aborto?

MCH: Sí, es urgente para la salud pública tener una ley de aborto sin causales y sin objeción de conciencia, menos en los servicios públicos.

MCS: No.

¿Es partidaria de la paridad entre mujeres y hombres en el Parlamento?

MCH: Totalmente, las mujeres han sido históricamente excluidas y seguimos estando subrepresentadas en los espacios de toma de decisiones. En cifras del 2020, las mujeres sólo ocupan el 24,9% de las bancas de los parlamentos del mundo.

MCS: La paridad puede quedarse corta cuando en Chile las mujeres, por sus propios méritos, avanzan con triunfos electorales de elección en elección.

¿Qué peso deben tener los partidos políticos en el futuro sistema?

MCH: Los partidos están en una profunda crisis, sobre todo los tradicionales, pero romantizar el independentismo es muy peligroso, pues nos puede llevar al caudillismo. Los partidos deben avanzar a una organización más flexible y horizontal, pero manteniendo principios o valores que orienten su acción, de lo contrario seguirán en crisis, pues han perdido su razón de ser, que es buscar el bien común y la felicidad de la gente.

MCS: No es un tema de peso, sino de que haya un sistema político que funcione bien al servicio de las personas, sin populismo y con capacidad de diálogo constructivo.

¿En alguna de las dos oportunidades sacó el 10% de sus ahorros previsionales?

MCH: Sí, saqué el primer y segundo retiro. Porque como chilena media no tengo capacidad de ahorro y bajaron mi trabajo y dinero y las cuentas no. Y porque me molesta que las AFP tengan nuestro dinero, necesitamos un nuevo sistema de pensiones.

MCS: No lo saqué, entiendo bien a las personas que en un estado de angustia lo hicieron, pero creo que esa es una muy mala política pública. Los ahorros previsionales deben ser exclusivamente para la pensión.

¿Qué nota le pondría al manejo de la pandemia por parte del gobierno?

MCH: Un rojo, porque un año después del inicio de la pandemia estamos hoy con las peores cifras de contagios. Reconozco y valoro la gestión en vacunación, pero creo que en un momento (verano) el gobierno priorizó la economía y las empresas por sobre la salud de la población.

MCS: Una buena nota en la interna, y creo que sacaríamos una muy buena nota a nivel internacional. Muchos países más desarrollados han tenido más dificultades que nosotros.

¿Es partidaria de un impuesto a los llamados “súper ricos”?

MCH: Totalmente, serviría para implementar políticas públicas como la Renta Básica de Emergencia, un beneficio para al menos 11.500.000 personas. Toda mi admiración a Jacinda Ardern (primera ministra de Nueva Zelandia), que aumentó los impuestos a la población de mayores recursos en su país.

MCS: No, la izquierda de siempre, con sus consignas y recetas fracasadas.

¿Qué político (a) de centroizquierda le gusta, admira o encuentra honesto (a)?

MCH: A ninguno, hay unos más simpáticos que otros y lo que menos admiro de ellos y ellas es cuando conviven sin problemas con los defensores de Pinochet.

MCS: Obviamente que sin admirarlos, constato que no hay nadie más “honesto” que los políticos del Partido Comunista: siempre reivindicando “todas las formas de lucha”, es decir, “actuamos en democracia si nos sirve, pero si perdemos vamos por la violencia”. Cruda “honestidad”. Y admiro a aquellos políticos de izquierda o de derecha que privilegian el debate de ideas por sobre la descalificación; el bien del país por sobre sus beneficios políticos personales; el coraje para defender sus convicciones por sobre la frivolidad de esperar la encuesta de la semana para decidir cómo conviene pensar.

¿Por quién le gustaría votar en las próximas elecciones presidenciales?

MCH: Por quien encabece un programa de profundas transformaciones, que recupere nuestros recursos naturales, ponga fin a las AFP y coloque a la salud y la educación en el centro.

MCS: Por un candidato valiente, con ideas claras, decidido a respetar el Estado de Derecho y que tenga la mejor opción para ganarle a la izquierda. En pedir no hay engaño.


Gatti y el rock, Camus y Game of Thrones

¿Cómo es su fin de semana ideal?

MCH: Si no tengo que trabajar, ni hacer voluntariado, me encanta ver películas o series picando algo rico.

MCS: Un asado en familia (marido, hijos, pololas, perros), una buena película y un triunfo de la UC.

MCH: Leer y bordar.

MCS: La danza.

¿Hincha de qué equipo de fútbol?

MCH: De ninguno, no me gusta mucho el fútbol, lo entiendo, pero no me genera nada.

MCS: La UC, pasión compartida en familia.

¿Qué música escucha y cuál es su banda o cantante favorito (a)?

MCH: El rock de los 70 y 80, el progresivo, el hard rock, el heavy metal, glam rock, el grunge... Pero también me gusta el new wave, trip hop y el jazz.

MCS: En español y romántica. De mi juventud, Eduardo Gatti, no me canso de escucharlo. Su canción Navegante nos recuerda a todos en mi familia a mi hermano Felipe.

Libro que más le ha gustado:

MCH: La peste de Albert Camus.

MCS: Por su belleza, El Infinito en la palma de la mano, de Gioconda Belli.

¿Qué película o serie recomendaría?

MCH: Todas las de David Lynch, hasta lo tengo tatuado. Pero si debo escoger una sería Brazil (1985), de Terry Gilliam.

MCS: Respecto de series, nuestra linda perra se llama Arya Stark (Game of Thrones). A buen entendedor… Películas, Manhattan, de Woody Allen, la puedo ver mil veces, y Casablanca, inolvidable.