Un enorme paso en el desarrollo de la conducción autónoma se dio en Estados Unidos. El USDOT, a través de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera (NTHSA, por sus siglas en inglés) señaló que dejará de obliga a los fabricantes a instalar elementos de conducción manual, abriendo de manera histórica la normativa que rige a los vehículos.

Hasta ahora, momento, la legislación del país norteamericano obligaba a que los vehículos tuviesen volante, columna de dirección y pedales en los autos autónomos, todo para tener un resguardo humana en caso de fallas.

Según decía la NTHSA , los autos “siempre tendrán un asiento para el conductor, un volante y una columna de dirección que lo acompañe, o solo una posición de asiento para el pasajero delantero”.

Eso hasta ahora, pues como informó el sitio Automotive News, el ente norteamericano actualizó las reglas, precisando que “en los autos diseñados para ser operados únicamente por un sistema de conducción autónoma, los controles de manejo operados manualmente son lógicamente innecesarios”.

De esta manera, los fabricantes amplían sus opciones y serán los que decidan si instalar o estos elementos manuales de manejo.

Tal como indicó la agencia Reuters, la decisión se toma después de que General Motors, a través de su filial de autos autónomos Cruise, pidiera permiso en febrero para construir y desplegar vehículos autónomos sin controles humanos.

Sobre esta medida, el secretario de transporte de Estados Unidos, Pete Buttigieg, comentó en declaraciones reproducidas por El Confidencial, que “a lo largo de la década de 2020, una parte importante de la misión de seguridad del USDOT será garantizar que las normas de seguridad sigan el ritmo del desarrollo de la conducción automatizada y de los sistemas de asistencia al conductor. Esta nueva norma es un paso importante, que establece normas de seguridad sólidas para los vehículos equipados con sistemas de conducción autónoma”.

Eso sí, en el texto se hace mención que la seguridad no variará y que se mantendrán los mismos estándares que en los vehículos con control manual.

Otro punto que se señala es que los niños no deben ocupar el asiento delantero, por la menor seguridad que entrega esa ubicación.

“Esto se debe a que la posición del asiento del conductor no ha sido diseñada para protegerles ante en un choque”, dice la NHTSA, añadiendo que " el límite requerido en el desplazamiento hacia atrás de la columna de dirección y la contundencia con la que se despliega la bolsa de aire se ha optimizado para adultos y podría representar un riesgo para la seguridad de los niños”.