Finalmente Leonardo DiCaprio se llevó el Premio Oscar con su rol protagónico en El Renacido. El actor logró el máximo galardón de la industria del cine tras haber sido candidato en cinco ocasiones anteriores. Su primera nominación fue como mejor actor de reparto, por su participación en ¿A quién ama Gilbert Grape?, en 1993.

El protagonista de Titanic agradeció la estatuilla y lanzó un discurso marcadamente ecológico. "En 2015 se ha registrado la temperatura más alta de la historia. Tenemos que trabajar colectivamente para echar una mano a los que representa a las poblaciones que se van a ver afectadas por el cambio climático. No nos demos por sentado este planeta".

El intérprete de Hugh Glass en El Renacido, es un ferviente activista de causas ecológicas y es algo que incluso lleva a la práctica en el día a día. Por ejemplo, DiCaprio vive en un departamento totalmente ecológico y solo se mueve en autos que no emiten partículas contaminantes: es dueño de un Fisker Karma, un súperdeportivo eléctrico de cuatro pasajeros, avaluado en 100 mil dólares y que tarda tres horas en cargarse conectado a un enchufe de 220 voltios. El Karma, fabricado en Finlandia, lleva dos motores eléctricos de 163 kilovatios cada uno -que traducido a caballos de potencia- suman 363 Hp. De esta manera, el modelo llega a los 200 km/h de velocidad máxima y alcanza los 100 km/h en seis segundos.

Pero no es lo único, ya que además por su garaje ha pasado el Tesla Model S, un lujoso auto americano de US$ 70 mil, pero que dista mucho del típico "americano" poco eficiente y de gran cilindrada. En efecto, el modelo es potente, aunque lo hace con una lógica mucho más amigable con la naturaleza. Está disponible en seis diferentes configuraciones motrices, todas ellas eléctricas con una autonomía superior a los 370 kilómetros. En 2015, el Tesla alcanzó las 100 mil unidades comercializadas.

Por último, el Toyota Prius, más asequible que los dos modelos anteriores, fue el primero de los que tuvo DiCaprio. El híbrido más exitoso del mundo, perteneciente al grupo Toyota, fue lanzado en 1997 y se convirtió en el primer vehículo de este tipo en fabricarse en serie. Ofrece un rendimiento de 27 km/l y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h.

Su incursión en la Fórmula E

Leonardo DiCaprio es un amante de los autos y la velocidad, sin embargo esa pasión también la ha supeditado a su modo de vida amigable con el medio ambiente.

En 2013, el actor hollywoodense fundó, junto al empresario Gildo Pallanca, el Team Venturi. El equipo con sede en Mónaco, participa en la Fórmula E, competencia afiliada a la FIA (Federación Internacional del Automóvil), que es el símil de la Fórmula Uno, pero donde corren solo autos propulsados con motores eléctricos.

"El futuro de nuestro planeta depende de nuestra capacidad para hacer un uso eficientes de energías limpias en vehículos. Venturi Grand Prix ha mostrado una tremenda prevención en sus decisiones para crear un equipo amigable ambientalmente, y estoy muy feliz de ser parte de este esfuerzo", dijo el actor cuando se comunicó el nacimiento de la compañía.

En su primera temporada, el equipo Venturi fue noveno en el Campeonato de Constructores, mientras que actualmente marcha en sexta posición. El campeón de Fórmula Uno en 1997, Jacques Villeneuve, es uno de los pilotos del equipo.

DiCaprio se transformó el año pasado en presidente de la Comisión por la Sostenibilidad del campeonato de bólidos eléctricos. Ello se suma a su labor como miembro del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), desde donde ha pedido el cese del comercio de marfil en Tailandia, que ha acabado con la vida de cientos de elefantes.

"La naturaleza es abundante y resistente, pero tenemos que emprender acciones ahora para proteger nuestro planeta antes de que sea demasiado tarde", es el discurso que repite incansablemente el actor estadounidense.