La búsqueda de un contrapeso al revitalizado poder logrado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) en las últimas elecciones generales con el triunfo de Luis Arce, se vería reflejada en la disputa que se mantendrá en el Congreso. Aun sin conocer los resultados finales, los últimos sondeos a boca de urna revelan que el partido azul no alcanzaría a obtener los dos tercios necesarios para una mayoría absoluta en el pleno, lo que los obligaría a negociar con las demás fuerzas políticas.

El último recuento del Órgano Electoral Plurinacional (OEP), con el 69% de las actas escrutadas, señala que el MAS alcanza un 51,6% de los votos en las presidenciales, mientras que en cada actualización se evidencia una distancia mayor con el segundo lugar alcanzado por el expresidente Carlos Mesa, quien logra un 30,9%. Más atrás aparecen Luis Fernando Camacho, con un 15,2%, Chi Hyun Chung (1,57%) y Feliciano Mamani (0,50%).

En una de las primeras entrevistas como presidente electo, Luis Arce señaló ayer a Reuters que el exmandatario Evo Morales -asilado desde diciembre en Argentina tras su renuncia al cargo- “no va a tener ningún rol en nuestro gobierno”.

De acuerdo con el recuento parcial, el nuevo Senado será dominado por el MAS, pero no lograría los dos tercios actuales, sino que alcanzaría 18 escaños, mientras que alianza Comunidad Ciudadana (CC), de Mesa, 14. Creemos, de Camacho, obtendría cuatro.

En paralelo, la encuestadora Ciesmori informó, con base en un conteo rápido, que el MAS obtendría 19 de los 36 curules senatoriales, situación que se replicaría en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), donde hasta ayer registraban 54 diputados electos de un total de 130. A ellos se sumarían los 47 legisladores de CC, los 28 de Creemos y uno del Frente para la Victoria.

Se trata de una leve caída en comparación con las elecciones de 2014, cuando el MAS venció en los nueve departamentos y posicionó a 25 senadores y 88 diputados.

Según el diario paceño Página Siete, este eventual resultado significa que el MAS deberá concertar con la oposición decisiones clave como, por ejemplo, reformas parciales de la Constitución, designaciones de autoridades, reformas constitucionales o juicios de responsabilidades.

Sin embargo, para el politólogo boliviano Marcelo Arequipa la caída en la representación del MAS en el Legislativo no afectará al próximo gobierno de Arce. “Tener menos de los dos tercios no representa un problema grande si el MAS obtiene mayoría en ambas cámaras. No habrá una división o un peligro marcado como ahora entre el Ejecutivo de Jeanine Áñez y el MAS. El partido debería haber aprendido una lección en los últimos años, que la imposición en la ALP es algo que los ha alejado de la población en general. Hay una predisposición social a que se hagan alianzas y concertaciones, que se llegue a acuerdos entre las fuerzas políticas y eso debería aprovecharlo el MAS y ponerlo en práctica acercándose a CC”.

En esa línea, el vocero del MAS, Sebastián Michel, señaló en los días previos que el masismo buscará una cercanía en CC y no así con Creemos, debido a las diferencias ideológicas. Justamente, la prensa local afirma que a cargo de la “labor de acercamiento” con otras fuerzas políticas y sectores sociales estará el vicepresidente electo, David Choquehuanca.