El Ministerio de Defensa ruso ha desmentido que sus fuerzas “hayan cometido crímenes de guerra durante su ocupación de la ciudad de Bucha”, ubicada cerca de la capital de Ucrania Kiev.

Durante este domingo 3 de abril, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, había denunciado crímenes masivos en Bucha tras la retirada del Ejército ruso de la ciudad.

“Todavía estamos recuperando y buscando cuerpos, pero la factura ya ha llegado a los cientos. Los cadáveres yacen en las calles. Mataron a civiles mientras entraban y salían de estos pueblos y ciudades”, denunció.

De esta forma, en un comunicado recogido por TASS, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que, durante el tiempo que Bucha estuvo bajo el control de las Fuerzas Armadas Rusas, “ni un solo residente local sufrió acciones violentas”.

Desde el Ministerio agregaron que “todas las unidades rusas abandonaron por completo Bucha el 30 de marzo” tras varios días de bombardeos de las fuerzas ucranianas. Asimismo, Moscú sostiene que, un día después de la retirada, el alcalde de Bucha “confirmó que no había militares rusos en la ciudad sin mencionar nunca la existencia de residentes acribillados en las calles”.

La ciudad, bajo control ahora de las fuerzas ucranianas, se ha convertido en el escenario de una posible investigación internacional por crímenes de guerra tras la aparición de imágenes que muestran a civiles ejecutados en sus calles.

Rusia asegura a este respecto que “todas las fotos y secuencias de vídeos” sobre la existencia de cadáveres en la ciudad no son más que una “puesta en escena del régimen de Kiev para los medios occidentales” y que todas estas “pruebas de delitos” han aparecido días después, con la llegada a la ciudad de la prensa.