Hasta 380 colillas de cigarro y mil kilos de microplástico se encontraron en las playas de Valparaíso los Voluntarios por el Océano, iniciativa de limpieza de playas que busca generar conciencia sobre los efectos del plástico en los océanos.

Esta iniciativa se puso en práctica desde la primera semana de enero que es cuando comienza el periodo estival en las costas chilenas, destino preferido por los turistas. Por lo mismo se acumula una mayor cantidad de basura en sus espacios, sobre todo colillas de cigarro, bolsas y botellas plásticas que muchos de esos deshechos terminan en el mar.

Voluntarios por el Océano han recorrido las playas de Arica, Antofagasta, Iquique, Bahía Inglesa y La Serena. Así mismo han ido a las playas de la región de Valparaíso, en Ritoque, Concón y Maitencillo para realizar una exhaustiva limpieza donde reunieron más de mil kilos de microplástico y 380 colillas de cigarros.

Marcelo Mena, ministro del Medio Ambiente, impulsor de este programa señaló que hoy se usan cerca de 3.400 millones de bolsas plásticas al año, es decir, 200 bolsas por personas, las cuales usamos entre 15 y 30 minutos, pero tardan cientos de años en degradarse.

Al respecto el ministro fue claro en el daño al ecosistema que produce cuando estos deshechos llega al mar.

"Gran parte de ellas, sobre todo las más chicas, terminan en el paisaje, en cuerpos de agua, en las playas, y finalmente en el mar. El legado de preservación oceánica que estamos construyendo en el país, por lo tanto, requiere el compromiso de todos", señaló.

El programa que forma parte de la alianza Corona x Parley busca proteger 100 islas de aquí a 2020 y mitigar la contaminación marina por el plástico, una de las mayores amenazas para la salud y supervivencia del ecosistema más grande e importante del planeta: el océano.