El caso de la menor chilena de 9 años que se encuentra en una residencia para menores en Roma, luego de su fallida adopción por parte de una pareja italiana, puso en el centro del debate el proceso que desarrollan las entidades privadas a cargo de estos enlaces.

Según especificó el Servicio Nacional de Menores (Sename) a la Cámara de Diputados, a raíz del fracaso de esta acogida se detectó una serie de irregularidades en la gestión realizada por la Fundación Mi Casa, a cargo del enlace en Chile, y de la fundación italiana Patrizia Nidoli, gestora de la pareja interesada en adoptar a la niña chilena. Como resultado de ello, la entidad foránea sufrió la cancelación de su acreditación en Chile, mientras el Sename evalúa la continuidad del permiso del organismo local.

La Fundación Nidoli es un frecuente intermediario de adopciones entre ambos países. Según especifica en su sitio web, han funcionado como enlace, hasta el 31 de marzo de 2018, para la adopción de 303 niños chilenos. Este número es el más alto entre los países a los que acude el organismo. En segundo lugar se encuentra Rusia con 176 niños y Bulgaria con 56. Los otros países son Bolivia (40), Haití (8) y Perú (13).

Según la información que proporciona este organismo, el proceso de adoptar a un menor en Chile le cuesta a una familia italiana $12.502.080 (€ 17.000). Según detalla la fundación, $ 4.044.790 corresponden al desembolso a realizar en Italia, mientras $ 8.457.289 son solicitados por los gastos en que se debe incurrir en Chile. No obstante, esta suma no incluye el valor de los pasajes ni estadías de los posibles padres en Chile durante los 60 días que la ley les obliga a permanecer en territorio nacional, correspondiente a la etapa de preadopción.

Según señalaron desde el Sename, "los organismos extranjeros que funcionan actualmente en Chile están debidamente acreditados por su Estado y autorizados por el servicio para actuar en nuestro país. En tanto, los cobros que realizan se rigen por las normativas de sus respectivos países".

En el caso de las entidades nacionales, advierten que la ley "no pone un límite a los cobros que realizan a los postulantes (residentes en Chile o en el extranjero), los cuales deben ser publicados en sus páginas web". Dicha información no fue advertida en los sitios de las tres fundaciones chilenas acreditadas: Fundación Mi Casa, Fundación San José y Fundación Chilena de la Adopción.

Sin embargo, según el diputado (Ind.) René Saffirio, el monto que solicitan las entidades nacionales a las familias varía entre $ 2 millones y $ 14 millones. En tanto, el Sename requiere 13 UF ($ 350.000 aprox.). Desde la institución se indicó que esta cifra se usa para financiar el trabajo de los evaluadores.

Según Saffirio, en la fallida adopción de la menor de 9 años "actuaron como 'agencias' Fundación Mi Casa y su par italiano. Y llama la atención que el 70 por ciento de las adopciones internacionales son a Italia".

Pese a las críticas, desde el Poder Judicial afirmaron que la niña "fue dada en adopción a un matrimonio italiano en un proceso legalmente tramitado". Y agregaron que, conocido el fracaso de la unión, el Sename informó el caso y a raíz de ello "se realizó la audiencia de rigor en la cual el Juzgado de Familia dispuso medidas de carácter informativo, para conocer la situación de la menor".

La Tercera se contactó con Fundación Mi Casa; no obstante, no se pudo obtener una versión de ellos.

Estado de la menor

Tras la cuenta pública, el canciller Roberto Ampuero se reunió por dos horas con los integrantes de la Comisión de Familia de la Cámara Baja. Tras la cita, el ministro entregó detalles sobre la situación de la niña en la capital italiana, la cual ha sido seguida por la cónsul chilena, Nazhla Abad.

"Han sido alrededor de 33 visitas al centro de acogida. La menor se encuentra atendida por religiosas, con equipo profesional y asesoría en el aprendizaje y escritura del italiano. En la última visita la encontró sonriente y alegre", detalló Ampuero.

En relación con la administración de fármacos que estaría recibiendo, la autoridad aseveró que al ser examinada por médicos italianos, estos consideraron "que venía con exceso de medicación y ellos han instruido reducir estas medicinas, al considerar que no era necesario".

La diputada Pamela Jiles cuestionó que las explicaciones dadas hasta el momento por el gobierno den a entender que la niña se encuentra "en un viaje a Disneylandia, en condiciones inmejorables". Y aseveró "que eso no es así, porque es una menor que se encuentra en el extranjero, donde no maneja el idioma y ha sido abandonada".

Como resultado de la cita, el próximo lunes se realizará una reunión entre representantes del Ministerio de Justicia, Cancillería, Sename y la comisión de diputados, con el objetivo de evaluar las medidas que se tomarán en relación con el futuro de la menor.