El ritmo de vida actual, en ocasiones muy acelerado, junto al no tener la información adecuada sobre una dieta sana y equilibrada, puede conllevar malos hábitos alimenticios  y no siempre permite que tengamos la nutrición que necesitamos.

Comidas a deshoras, mucha comida chatarra, excesos y desorden son algunos de los factores que pueden propiciar la sensación de vientre hinchado, pesadez, gases y estreñimiento.

Por esta razón, el medio español 20 Minutos, realizó un artículo en el que explica e indica los alimentos que se deberían comer en cada caso.

Por un lado, la fruta fresca ayuda contra estos síntomas ya que resulta altamente digestiva, debido a su fibra y a que poseen gran cantidad de agua. Todo esto, siempre tomando en cuenta que se ha de observar la tolerancia individual, puesto que las personas que tienen un aparato digestivo delicado, se aconseja no abusar de ninguna variedad de fruta en concreto.

Sobre todo si hacen ensaladas de fruta o como se conocen popularmente los tuti-fruti, que ojalá combinen frutas como la piña o la papaya, ya que favorecen mucho la digestión. Para la cena, también se recomiendan, aunque ahí se debe estar más alerta a la respuesta de nuestro estómago.

Otra cosa que es bueno agregarle a la última comida del día, son endibias, germinados, y semillas, como frutos secos y cereales. Además de una sopa vegetal o una crema.

Los germinados de soja, alfalfa, lentejas, son alimentos muy saludables, cargados de vitaminas y minerales y pobres en grasas. Resultan ideales en ensaladas, gazpachos o sopas y cremas frías, o añadidos al final de la cocción a los platos calientes, como una sopa de germinados, una sopa de arroz o una tortilla.

También está el miso, que es una pasta de soja fermentada con sal marina. Se suele utilizar para sustituir los cubos de caldo, aunque no se debe olvidar que su contenido en sal también es alto. Es aconsejable que el miso sea pasteurizado y biológico.

El chucrut o el repollo fermentado, es otro alimento que podemos usarlo como acompañamiento de carnes y pescados, para los asados o estofados contundentes, puesto que su fibra dietética, gracias al proceso de fermentación, es más digestiva También se puede combinar con ensaladas.

Tratar de consumir mieles o melazas de cereales (arroz, cebada, maíz, etc.) en vez de azúcar, esto porque se elaboran a partir de los cereales integrales por fermentación y esto provoca que un alimento mejore su digestibilidad y su valor nutritivo.

De todas formas, las melazas son alimentos concentrados en azúcares, por lo que se deben consumir con moderación, y su ingesta está restringida en determinadas enfermedades, como la diabetes o la hipertrigliceridemia.