Los candidatos a la Presidencia de Brasil, encabezados por la mandataria Dilma Rousseff, que aspira a la reelección, suspendieron hoy sus campañas tras la muerte del socialista Eduardo Campos en un accidente de aviación.

El aspirante a la Presidencia por el Partido Socialista Brasileño (PSB), de 49 años, falleció al estrellarse el avión en que viajaba para cumplir con compromisos de su campaña.

Su muerte ha enlutado la campaña para las elecciones del 5 de octubre próximo y, aunque aún no se han pronunciado en forma oficial, portavoces de los otros diez candidatos han informado de que todos ellos suspendieron los actos que tenían programados. 

Rousseff tenía previsto participar hoy en un espacio de entrevistas con candidatos presidenciales promovido por el canal de televisión Globo, donde precisamente Campos estuvo este martes.

Según fuentes del Partido de los Trabajadores (PT), que postula a la presidenta a la reelección, esa entrevista ha sido suspendida, al igual que los actos previstos para los próximos días. 

"Toda su agenda será revisada ahora", explicó a Efe un portavoz de la campaña de Rousseff.

Lo mismo decidió el senador Aécio Neves, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien canceló las actividades que tenía previstas para hoy en la ciudad de Natal, en el noreste del país.

La única candidata a la presidencia que se pronunció en forma inmediata fue Luciana Genro, abanderada del minoritario Partido Socialismo y Libertad (PSOL), quien a través de su cuenta en la red social Twitter afirmó que "la campaña se vistió de luto". 

Genro consideró la muerte de Campos como una "tragedia terrible" y también anunció la suspensión de todos sus actos de campaña.

Hasta ahora, los sondeos de opinión situaban a Campos como tercero en la disputa, con un 10 % de intención de voto, superado por Rousseff, favorita con cerca de un 40 %, y el socialdemócrata Aécio Neves, con un 23 %.