Sobre el Ejército de los Andes se han forjado muchos mitos, dice el historiador de la U. de Chile, Cristian Guerrero Lira, quien al cumplirse 200 años de la hazaña bélica gestada en 1817, lanzó el libro De Mendoza a Chacabuco, que relata inéditos pormenores de la campaña libertaria.

El texto desestima algunas ideas erróneas, explica, como que se trató de un ataque sorpresa. "Contrariamente a lo que se dice, el enemigo sabía perfectamente que Chile sería invadido y había tomado sus precauciones -pocas por la situación del país- pero las había tomado. En prevención de alguna sorpresa, el cruce de la cordillera por Uspallata (el camino por donde hoy se llega al Cristo Redentor), se hizo de noche… había luna llena", relata.

Luis Ortega, académico del Departamento de Historia de la U. de Santiago, dice que en la capital estaban muy conscientes de este movimiento "pero no sabían dónde atacarían. Fue como el desembarco en la Segunda Guerra Mundial. Se sabía que ocurriría, pero nadie tenía certeza dónde sería".

Jorge Baradit, autor de Historia Secreta de Chile, dice que una de las razones para el fracaso del ejército chileno (que no era español, aclara), fue la guerra de zapa llevada por Manuel Rodríguez y los guerrilleros que San Martín mantenía en Chile, "desorientando, atacando en puntos variados, entregando información errónea y confundiendo al gobierno local sobre cuál iba a ser el punto por donde atacaría, porque sabían perfectamente que la invasión se venía. Hay que leer un poco el cruce de los Andes como nuestro 'desembarco en Normandía'. Los alemanes sabían que se venía, pero no sabían por dónde. Al final San Martín hizo entrar a los ejércitos por el norte, el centro y el sur para cortar nuestro país. Una estrategia que incluso se rumorea era la que iba a llevar adelante Argentina si había guerra en 1978".

Guerrero dice que el ejército no derrotó a una potencia de la época, como España "sino que al ejército del Rey que estaba en Chile. La Independencia fue una guerra civil. Para el Estado, O'Higgins, San Martín, Bolívar eran rebeldes. Además, ese ejército realista estaba conformado por españoles, chilenos, chilotes, valdivianos, etc. y todos, incluyendo a los que estaban en el Ejército de los Andes eran, legalmente, españoles". Dice que salvo contadas excepciones, el Perú, que era el gran enemigo realista en esta parte de América, no recibió refuerzos desde España. "Era más bien una guerra local en la que combatían, como soldados y oficiales, gente americana y peninsular y algunos extranjeros europeos que se había sumado fundamentalmente al lado revolucionario".

Guerrero también señala que la fuerza militar no estaba compuesta sólo por los mismos chilenos que habían salido del país y que se replegaron tras el Desastre de Rancagua, y que ahora volvían con ayuda argentina. "Era un ejército argentino con unos cuantos chilenos".

Ortega añade que, tras la derrota en Rancagua, huyeron cerca de 120 rebeldes, a los que después se sumó más gente -"fue el primer exilio nacional", explica- pero coincide en que fue "una empresa preparada por Argentina y mayoritariamente realizada por Argentina".

"Esto es sin duda una empresa organizada, financiada y dirigida por argentinos. El Ejército de los Andes era un ejército de argentinos con algunas incrustaciones chilenas, que cruzó bajo una bandera albiceleste al mando", agrega Baradit.

Añade que cuando San Martín triunfa en Chacabuco, el mensaje que le envía al presidente argentino dice que el ejército a su mando derrotó al ejército "chileno" en Chacabuco. Y cuando ingresan en Santiago, la sociedad santiaguina tiene clarísimo quién es su libertador. Unánimemente le ofrecen el cargo de Director Supremo a San Martín, no a O'Higgins.

Dice que hay que entender esta campaña no como la liberación de Chile, sino como el plan de San Martín de invadir Chile para usar Valparaíso y alcanzar las costas peruanas, su verdadero objetivo. "Nuestra independencia fue, de algún modo, un subproducto del plan de San Martín de derrotar al virreinato en Lima".

Claves de la victoria

Guerrero explica que el Ejército de los Andes venció a su enemigo por dos hechos centrales. "En primer lugar, la fuerza que la causa por la que se luchaba imprimió al actuar militar, muy bien representada en la carga -criticada o no- de O'Higgins en Chacabuco, donde arremetió valerosamente contra el enemigo. En segundo lugar, la preparación de las tropas. San Martín creó este ejército desde cero, lo armó y adiestró como cuerpo. La disciplina y la obediencia eran máximas irrenunciables. Una causa que inspiraba y una preparación profesional, fueron las máximas. San Martín, a diferencia de O'Higgins y de varios más, era un militar de carrera".