James Dolan, el dueño de los New York Knicks, es conocido por sus millonarias contrataciones y por sus extrañas medidas. Un ejemplo ya lo dio en el inicio de esta temporada de la NBA, en la que cansado de los malos resultados del equipo, decidió que uno de los factores que afectaban la campaña eran los bailes de las cheerleaders, por lo que decidió eliminarlos. Una decisión que afecta a uno de los aspectos tradicionales del espectáculo que rodea este campeonato, y que no le dio resultado.

Los Knicks suman tres derrotas en cuatro partidos y han perdido el cartel de favoritos con el que empezaron la temporada.Y tras la caída ante los Wolves, Dolan, según destaca Marca, "decidió que las culpables de los problemas del equipo eran las Knicks City Dancers".

Fue al camarín y les informó que no bailarían más y que sólo se dedicarían a aparecer en los concursos y lanzar camisetas.

Así pasó ante los Bobcats, pero el equipo volvió a perder.