En su oficina del tercer piso de calle Bulnes, en pleno centro de Santiago y a sólo pasos de La Moneda, el general director de Carabineros, Bruno Villalobos Krumm, delinea junto a un estrecho grupo de asesores su propuesta de Alto Mando 2018, con el que quiere dar el puntapié inicial a lo que sería el "segundo tiempo" de su mandato, tras el escándalo por el megafraude que afecta a la institución. Según quienes conocen el tema, la máxima autoridad de la policía uniformada sugerirá una cirugía mayor a la actual composición de la cúpula institucional, sólo comparable al 2001, cuando pasaron a retiro 15 oficiales en medio de los errores del caso del sicópata de Alto Hospicio.

En el Ministerio del Interior afirmaron, en tanto, que observan con atención que finalice el proceso que partió en septiembre y que ha demorado más de lo esperado, debido a una serie de diligencias que el Ministerio Público estaría desarrollando respecto de altos oficiales en la investigación por el megafraude cifrado en ya más de $ 26 mil millones que afecta a Carabineros.

Los radicales movimientos que se planean en la cúpula de la policía uniformada encendieron las alarmas de La Moneda el viernes 24 de noviembre. Sin embargo, la ausencia del general Villalobos, quien estaba fuera de Chile, en una misión oficial en Panamá, contuvo en parte al Ejecutivo, donde se optó por esperar la entrega formal de la propuesta de retiros, ascensos y destinaciones 2018 con la que se deberá conformar el alto mando de la institución. "Él (Villalobos) propone, pero es la Presidenta quien dispone", señalan en el gobierno.

La conformación del Alto Mando de Carabineros estará -señalan fuentes vinculadas a esa institución- fuertemente influenciada por la investigación del fiscal regional de Magallanes, Eugenio Campos, quien ha asestado en los últimos meses duros golpes al seno de los generales que lidera Villalobos.

Campos no sólo ha formalizado y mantenido en prisión preventiva durante más de ocho meses a uno de los integrantes del escalafón mayor, el general (R) Flavio Echeverría, sino que ha enfocado pesquisas, en las últimas semanas, en altos oficiales.

Una situación similar ha ocurrido con la causa penal por supuesto mal uso de gastos reservados que tramita la fiscal de Alta Complejidad Centro Norte, Macarena Cañas, quien incluso solicitó -a inicios de septiembre- el alzamiento voluntario del secreto bancario de miembros del alto mando, al que el cuerpo de generales se negó de manera rotunda.

Quienes conocen los cambios que prepara Villalobos aseguran que el general director busca dar una severa señal de renovación -que incluye el desembarco de una nueva generación a la cabeza de Carabineros- y que el listado promueve la salida de 16 generales, pasando a retiro a cuatro de los seis inspectores, es decir, aquellos oficiales con tres estrellas en la jineta, de mayor rango y antigüedad de la institución, aspirantes a la sucesión del general director.

Diversas fuentes consultadas dicen que se concretaría el llamado a retiro del subdirector de la institución, Marcos Tello; el director nacional de personal, general inspector Julio Pineda; el encargado de la Contraloría, general inspector Nabih Soza, y el jefe de la Dirección Nacional de Orden y Seguridad, general inspector Víctor Herrera Pintor.

Herrera Pintor había sido señalado como uno de los probables sucesores de Villalobos tanto en el gobierno como en la oposición.

De hecho, su nombre sonaba a inicios de septiembre, época en que -al interior de Carabineros- los propios generales decían que era posible que su máxima autoridad renunciara, debido al desgaste provocado por la crisis institucional del megafraude fiscal. Sin embargo, fue el propio Villalobos quien -en una entrevista al canal de la policía uniformada- sostuvo que "mal puedo estar pensando en renunciar en una fecha intermedia de mi mando. Lo que yo espero es poder cumplir mi mando y dejar una institución tan grande o mejor que la que tenemos en este minuto". El período de Villalobos termina en septiembre de 2019.

De los generales inspectores que Villalobos mantendría está a quien se considera su mano derecha, el director nacional de Inteligencia, Drogas e Investigación Criminal, general Gonzalo Blu, quien lideró la Operación Huracán en que, usando la Ley de Inteligencia, se detuvo al líder de la CAM, Héctor Llaitul, y a otros comuneros mapuches que luego fueron liberados cuando la Corte Suprema acogió un recurso de amparo. Se mantendría, además, el general inspector, Alfredo Lagos, jefe de la Zona Metropolitana.

En 2016, la propuesta de Villalobos de recambio en su institución, que promovió 11 llamados a retiro, fue confirmada por la Presidenta Michelle Bachelet. Sin embargo, en ella no se incluía la remoción de ningún general inspector.

Al retiro de los cuatro oficiales de mayor rango y antigüedad ya mencionados se agregarían -pertenecientes a la segunda línea de mando- dos generales que han declarado como imputados, estando en servicio activo, en la causa por malversación.

Uno de ellos es Manuel Letelier, de la Dirección de Bienestar, quien ha sido citado en una de las aristas ligadas al fraude en Carabineros tras una alerta de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) tras movimientos bancarios por más de $ 500 millones.

Similar situación es la del general Jorge Serrano, actualmente en la Dirección de Gestión de Personas, quien está vinculado a una arista que estaría próxima a formalizarse, la del supuesto mal uso de gastos de representación usados por el Departamento de Relaciones Públicas y que involucra al ex general director Eduardo Gordon. El CDE ya presentó una querella en esta causa.

En el listado que se maneja en la institución, en todo caso, que podría traer modificaciones de último minuto, estaría contemplada, además, la salida del general Jorge Karachón, jefe de la X Zona; el general Kurt Haarman, jefe de la XIV zona de Los Ríos, y el jefe de la XV zona Arica y Parinacota, Nino Morelli.

Todos los anteriores fueron mencionados en los listados del supuesto mal uso de gastos reservados, arista que surgió tras la declaración del general (R) Flavio Echeverría, quien, una vez imputado como uno de los líderes del histórico fraude, apuntó al gasto indebido del cuerpo de generales en ítems que debían ser, por ley, destinados a funciones de inteligencia y combate del tráfico de drogas.

A todos ellos se sumarían los llamados a retiro de los generales de zona general Jaime Barría (Valparaíso), Christian Franzani (LA Araucanía), Máximo Lira (Aysén) y Leonardo Espinoza (Magallanes). Completarían la propuesta de Villalobos el director de Seguridad Privada y Control de Armas, Juan Irigoyen; el jefe de la Dirección de Planificación, general Leonidas Venegas, y el jefe de Zona de Tránsito, Jorge Garrido.

Compás de espera

Entre los nuevos integrantes del alto mando, en tanto, los ascensos a general inspector recaerían en el general de la VIII Zona Biobío, Hermes Soto Isla; el general jefe de Fronteras, Hugo Inzulza Daneri; el jefe de Zona Control y Orden Público, general Aldo Vidal; el general de Zona Santiago Este, Alejandro Ramírez, y el director de control de drogas, Álvaro Altamirano. De este listado podría ser elegido a futuro el sucesor de Villalobos.

Desde la Oficina de Comunicaciones de Carabineros descartaron que haya un retraso en la entrega de la propuesta de Villalobos, pese a que en los últimos años la nómina ha sido entregada al gobierno entre septiembre y noviembre. "No existe norma legal que disponga la fecha de entrega del mando institucional para el año siguiente, ni tampoco se pueden hacer analogías con otras normas de carácter público", dijeron.

Asimismo, una alta fuente de la institución aseguró que es normal que cuando se entra en el tercer año de mando, como es el caso de Villalobos, se hagan ajustes importantes a nivel de generales inspectores, porque en Carabineros lo entienden algo así como "un segundo tiempo" del general director nominado por el gobierno de Michelle Bachelet.