La vida de Roberto Rojas ha cambiado. Desde que le fue diagnosticada hepatitis C y está a la espera de un trasplante de hígado, en febrero del año pasado, sus días no son como antes. Lejos del deporte, hay días que no logra siquiera levantarse de la cama por los dolores y complicaciones propios de su enfermedad.

"Hay días y días. A veces me siento mejor. Estos últimos días me he sentido bien, pero he tenido algunas recaídas complicadas durante todo este tiempo. Sigo esperando el trasplante... A veces, cuando me bajan las defensas, el líquido que me entra al pulmón me lo tienen que sacar con jeringa. Es un proceso complicado y, sobre todo, muy doloroso. Es todo muy invasivo, por eso lo único que quiero es que el trasplante salga pronto", dice a La Tercera, explicando las consecuencias de su enfermedad.

Sobre la Selección, el Cóndor cuenta que "los comentarios de todos acá en Brasil son que Chile puede clasificar en el grupo más difícil del torneo. Esos comentarios hacen bien y ojalá los jugadores se enteren de la imagen que proyectan para que se motiven".

Añade que "Sampaoli tomó sus riesgos y los buenos entrenadores son así. En los momentos clave saben tomar decisiones importantes y él no se hace a un lado. Lo único que me genera dudas es saber qué va a pasar si Arturo Vidal, finalmente, no se recupera para jugar la Copa".

En tanto, el ex meta, quien disputó 49 partidos por la Roja, asegura que le encantaría ir a algún estadio mundialista a ver a Chile, pero "por el momento me estoy quedando afuera. No iré, porque no he sido invitado por las autoridades y no ha sido fácil conseguir boletos para comprar tampoco. La demanda es muy alta. Lo más fácil sería ir a través de un órgano de prensa, pero tampoco me lo han ofrecido por el momento. Me encantaría ir, pero si no se da la oportunidad, de todas formas estaré hinchando, como siempre, por la Selección. Ojalá salga todo bien para este grupo de jugadores".