"Para mí es un domingo cualquiera", admite Constanza Valencia (35), mientras pasea por el centro de Viña del Mar. "Habría ido a votar sólo para anular, así que no fui", agrega.

Su testimonio se une al de miles de personas que ayer rehuyeron los locales de votación y, sencillamente, dedicaron la jornada eleccionaria a otras actividades, sentenciando que cerca del 59% de los habilitados para votar se marginaran del proceso eleccionario.

"Fuimos a comer y luego a la playa. Me dio lata ir a votar", cuenta Valentina Pino (20), desde la costa de la Ciudad Jardín.

El panorama se repitió a lo largo de todo Chile. ¿Las excusas? El cansancio de fin de año, la proximidad de la Navidad y el desinterés por el sufragio.

En la Región Metropolitana, donde la abstención superó el 57%, el cierre de los malls no fue impedimento para que las personas se volcaran a hacer las compras de estas fechas. Los tradicionales barrios de Meiggs, Patronato y Franklin se colmaron de peatones que desde las primeras horas recorrían sus calles.

"Como se anunció que iba a estar muy caluroso, hubo gente que llegó muy temprano. A las 8:30 ya estaba todo abierto y a las nueve de la mañana costaba caminar. El peak fue a la hora del almuerzo, cuando de verdad la gente parecía sardina en lata", cuenta la locataria del barrio Meiggs, Andrea Pino

En las tiendas instaladas allí, poco se oía de las elecciones presidenciales. Los gritos de ofertas, sonidos de villancicos y la música de juguetes aplacaban los despachos de unas pocas radios encendidas.

"Aproveché el día para hacer las compras. No fui a votar porque me queda lejos, para el otro lado y ya está la Navidad muy encima", dice Rosa Gatica, que carga varias bolsas llenas de regalos .

En Concepción, paralelo a la jornada electoral, los penquistas aprovecharon la tarde del domingo para realizar paseos en familia por el parque Ecuador, ubicado en pleno centro de Concepción o en el campus de la Universidad de Concepción. Otros aprovecharon de almorzar en las típicas cocinerías de caleta Lenga, en la comuna de Hualpén. Y pese a que los tres mall de la zona cerraron, muchos aprovecharon de comprar obsequios en el paseo peatonal penquista en calle Barros Arana.

"Muy poca gente", "baja asistencia", "mesas vacías", fueron probablemente los calificativos que más se repitieron ayer, en una jornada que los vocales y apoderados de mesa tildaron de "larga y aburrida".

En algunas mesas, los vocales no dudaron en sacar lápiz y papel para jugar bachillerato. Otros llevaron cartas y juegos de mesa para pasar la hora.

"Fue demasiado aburrido, estábamos todos entreteniéndonos con el celular para pasar la hora. Votó la mitad de la gente que llegó para la primera vuelta y nunca hubo fila. Lo peor fue entre las dos de la tarde y las cuatro, porque no llegó nadie", cuenta Norma Pérez, vocal de mesa en San Felipe.

Más al sur, en Temuco, la situación no varió demasiado. "Escuchábamos por la radio lo que pasaba, para entretenernos. Conversábamos entre nosotros, incluso hicimos un almuerzo compartido, porque no había nada más que hacer. En la mesa de enfrente, los tres vocales se quedaron un rato dormidos", relata Lilian Aguayo.