La troika (CE, BCE y FMI) ha presentado al Gobierno de Chipre una nueva propuesta con recortes de 1.200 millones de euros a cambio de asistencia financiera, en vez de los 975 millones de ajustes solicitados a Nicosia el pasado agosto, informó hoy la prensa local.

Los expertos la troika, que han estado en la isla desde el pasado día 9, tuvieron esta semana intensas consultas con las autoridades chipriotas para llegar a un acuerdo de ayuda financiera.

La principal diferencia entre Nicosia y la troika, formada por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), consiste en la estimación del dinero que el país requiere para sanear su sistema bancario.

Nicosia estima que son necesarios 6.000 millones de euros, mientras que la troika eleva esa cantidad hasta los 12.000 millones, una cifra que supone el 66 % del PIB de la isla mediterránea.

El gobierno, a través de su portavoz, Stefanos Stefanou, ha solicitado a la troika que antes de establecer exigencias espere a que las compañías Pimco y Deloitte concluyan su auditoría sobre el sector bancario, para conocer sus necesidades de financiación.

El gobierno de Chipre, la tercera economía más pequeña de la Unión Europea (UE) con casi 18.000 millones de euros de PIB, ha manifestado a la troika que algunas de sus condiciones cruzan sus "líneas rojas".

Entre las propuestas a las que el Ejecutivo objeta, figuran el programa de privatizaciones de organismos "semigubernamentales rentables" y la abolición del decimotercer sueldo entre los empleados públicos.

El gobierno de Chipre solicitó el pasado junio ayuda a sus socios de la zona del euro para hacer frente a la situación de su sector bancario, muy debilitado por su exposición a la profunda crisis en Grecia.