Jorge Sampaoli tenía anotado su nombre para la selección chilena, pero finalmente fue Juan Antonio Pizzi quien lo nominó para los duelos eliminatorios ante Argentina y Venezuela en marzo año pasado. Pero el delantero no llegó. No Pudo. Como no ha podido tener continuidad desde ese momento, ya que como una maldición, sale de una lesión para caer en otra.

El miércoles el atacante se debió retirar por una inflamación en la rodilla izquierda y hoy se conoció el diagnóstico: rotura de menisco. "Este miércoles será sometido a una artroscopía de rodilla izquierda, a raíz de un síndrome meniscal", explica el parte del club.

La lesión que le impidió presentarse ante el llamado de Pizzi, cuando aún defendía a Rosaio Central, también fue rotura de meniscos.

Después, septiembre de 2016 sufrió sinovitis en la rodilla derecha y muchos dolores producto de la operación. Volvió a jugar el 5 de noviembre. Tras entrar desde la banca en tres partidos por fin fue titular el 4 de diciembre, pero después de ese partido el delantero seguía sufriendo con la rodilla y el cuerpo médico de River Plate decidió someterlo a otra operación y debió trabajar diferenciado en la pretemporada.

Volvió en un amistoso en febrero, pero el 2 de marzo otra vez fuera: desgarro en el aductor de la pierna derecha.

En abril parecía que por fin Larrondo volvía, pero en el calentamiento antes de un duelo con Godoy Cruz se resintió de la molestia muscular.

Se recuperó y fue titular el 10 de mayo ante Emelec, por la Libertadores. Repitió ante Melgar en Perú. Pero el 20 de mayo lamentó la tercera lesión muscular del semestre: sobrecarga en el aductor izquierdo.

El mes pasado los hinchas de River Plate se ilusionaron. Larrondo estaba jugando y anotando, pero llegó este nuevo problema, en lo que ya parece una maldición para el delantero.