Para sorpresa de muchos, el jueves se llevó a cabo la segunda reunión exploratoria en Santo Domingo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana para evaluar un posible inicio de diálogo. De concretarse, sería la tercera vez que ambas partes se sientan en la mesa para intentar llegar a un consenso desde que se agudizó la crisis en el país sudamericano.

Aun así, desde el oficialismo hubo señales de optimismo. "Esta ha sido la oportunidad en que de manera más firme y de manera más clara nos hemos acercado a un encuentro", aseguró el jueves desde República Dominicana, uno de los hombres clave del chavismo, el alcalde del municipio Libertador de Caracas, Jorge Rodríguez. El enviado especial del gobierno de Maduro incluso reveló que el próximo encuentro ya tiene fecha: el 27 de septiembre. En representación del regimen chavista también estuvo su hermana, la presidenta de la Asamblea Constituyente, Delcy Rodríguez y el diplomático Roy Chaderton.

Por la oposición participaron el líder de la Asamblea Nacional, Julio Borges, y los dirigentes Luis Florido, Timoteo Zambrano, Manuel Rosales y Eudoro González.

El gobierno venezolano habría ofrecido devolver las competencias a la Asamblea Nacional- controlada por la oposición- pero el precio a pagar por volver a liderar el Parlamento es alto. Según el diario español El Mundo, que cita a un dirigente opositor, el Ejecutivo estaría pidiendo a cambio que se reconozca a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y que ambas cámaras funcionen y coexistan de manera paralela.

El requerimiento del Ejecutivo no es menor. El órgano constituyente formado por el chavismo, que incluso dividió a los aliados del fallecido mandatario Hugo Chávez, ha sido repudiada internacionalmente por una serie de gobiernos y organismos, como la OEA, Naciones Unidas, Mercosur y la Unión Europea, que desconocen su legitimidad.

El diario venezolano El Nacional también analiza que el reconocimiento de la ANC es una de las grandes trabas del proceso. En noviembre de 2016 se quebró otro intento de diálogo auspiciado por Unasur y con la facilitación del Vaticano. La oposición acusó entonces al gobierno de Maduro de no cumplir con los acuerdos y el intento fallido fragmentó a la MUD.

En esta ocasión, el oficialismo también habría ofrecido adelantar las elecciones presidenciales de diciembre de 2018 a octubre de ese año, pero la alianza opositora insiste, según El Nacional, en la publicación de un cronograma electoral completo, además del reconocimiento de la Asamblea Nacional, la liberación de los presos político y un canal humanitario para hacerle frente.

La nueva fase de conversaciones se está llevando a cabo con la mediación del Presidente de República Dominicana, Danilo Medina y el ex presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Para un eventual diálogo también se conformó un grupo de "países amigos" integrado por México, Chile, ambos críticos del gobierno chavista, además de Bolivia y Nicaragua, dos tradicionales aliados de Venezuela.

La conformación del grupo de cuatro países fue "fue una de las decisiones que se tomó en la mesa de diálogo en este inicio de funciones", aseguró el propio Maduro durante una alocución en la que explicó que "los primeros acercamientos que se han tenido con los cuatro cancilleres" han sido "auspiciosos y de acompañamiento a este proceso". El mandatario venezolano aseguró estar "cerquita" de lograr un acuerdo.