Un asado de cordero al palo era el panorama que tenía el martes el Presidente Sebastián Piñera para compartir con su mujer, Cecilia Morel, sus hijas, yernos y nietos, en su casa en el lago Caburgua, donde llegó el viernes 1, proveniente de Santiago, con el fin de descansar.

La propiedad de 20 hectáreas fue adquirida por Piñera en la década de los 90, y tiene como vecinos al actor Julio Jung, al arquitecto Cristián Boza y al empresario José Yuraszeck. Allí se construyeron seis casas, tres de ellas destinadas para visitas y que actualmente están ocupadas por sus hijas Cecilia y Magdalena y sus respectivas familias, dos para el personal de servicio y la principal, donde se queda el Mandatario y su mujer.

Si bien en la misma zona se encuentra en estos días la ex Presidenta Michelle Bachelet, en compañía de su hija Sofía, no ha habido contacto entre ambos.

En el lugar, además de pasar tiempo con su familia, el Mandatario ha aprovechado estos días para dedicarse a sus pasatiempos favoritos. El lunes, pasadas las 20 horas, se subió al helicóptero que comparte con el empresario Andrés Navarro y sobrevoló la zona y sus alrededores por cerca de una hora. El mismo pilotó la nave, una Robinson-44, que despegó desde el helipuerto -construido en la parte superior de su residencia de veraneo- y recorrió la ribera norte y sur del lago, para luego dirigirse al sector de Playa Negra, principal balneario del sector. Más tarde, el helicóptero tomó rumbo a Pucón y después cruzó en dirección hacia el parque nacional Huerquehue.

Otro de los objetivos que Piñera se fijó para estos días es practicar deportes. Para eso, su casa cuenta con una cancha de tenis, otra de baby fútbol, un embarcadero con una lancha y dos kayak. A esto se agrega un sendero que lleva hasta la cima del cerro donde se emplaza su terreno, el que cuenta con una vista privilegiada hacia el lago Tinquilco, donde se pueden realizar caminatas. Ese fue uno de los paseos que realizó el martes acompañado de sus nietos.

Pero lo que el Mandatario hace diariamente es dedicar más de tres horas a leer, porque lo entretiene y lo ayuda a relajarse. Como despierta temprano, su rutina de lectura comienza a las 6 de la mañana.

Por ahora, lo que lo tiene más concentrado es la literatura sobre el pueblo mapuche, por el conflicto en la zona de La Araucanía. En estos días se ha dedicado a contrastar puntos de vista. Por eso está avanzando con Historia del pueblo mapuche, de José Bengoa, y también con el trabajo del historiador Sergio Villalobos.

Y luego del enfrentamiento que protagonizó con su par boliviano, Evo Morales, en la Cumbre de la Celac y de los alegatos en La Haya a raíz de la demanda peruana, Piñera está leyendo dos libros sobre la Guerra del Pacífico, desde la perspectiva de Chile y Perú, uno de los cuales fue escrito por Gonzalo Bulnes.

También ha avanzado en el libro sobre la historia de La Moneda, que escribió su sobrina Guadalupe Irarrázaval Piñera.

Uno de los momentos favoritos de Piñera es cuando comparte con sus nietos. En las noches, toma los cuentos de los hermanos Grimm que llevó especialmente a Caburgua para leerles a los niños, en su cama, antes de dormir. Mientras que Cecilia Morel es la que se encarga de hacer preguntas sobre las historias que acaban de escuchar.

Aunque la idea de Piñera y de su círculo era evitar las apariciones públicas para que pudiera dedicarse a descansar, el Mandatario hizo una excepción el domingo recién pasado. El Presidente llegó en lancha -acom- pañado de sus nietos León, Juan de Dios y Esperanza y su prima Pilar Risopatrón- hasta el sector de Playa Negra, para participar en la misa de las 12.

Apenas advirtieron la presencia de Piñera, veraneantes de la zona se acercaron para saludarlo y tomarse fotos con él. Pese a la insistencia periodística, el Presidente evitó referirse a temas contingentes.

Los planes del Mandatario son quedarse en la zona hasta el domingo en la tarde. Ese día se trasladaría a su casa en Bahía Coique, un exclusivo sector ubicado a orillas del lago Ranco.

El fundo La Esperanza ha sido el lugar escogido por el Jefe de Estado para pasar la mayor parte de sus vacaciones, desde que venció al senador DC Eduardo Frei en la segunda vuelta presidencial en enero de 2010.