El protagonista de la Boda Real, el novio, Guillermo de Inglaterra, que ahora además ostenta los títulos de duque de Cambridge, conde de Strathearn y barón de Carrickfergus, llegó hoy a la Abadía de Westminster vistiendo el uniforme escarlata de la Guardia irlandesa, de la que es coronel honorario, una banda azul, las "alas" de la Real Fuerza Aérea y la medalla de oro del jubileo.

Mientras que su hermano menor y padrino de boda, el príncipe Enrique, llevó el uniforme de capitán del regimiento de caballería Blues and Royals, con las medallas del Jubileo de Oro y la Campaña de Afganistán, donde combatió.

Ambos salieron a bordo de Bentley desde la residencia oficial, Clarence House, y fueron ovacionados por los miles de ingleses que se apostaron en la calles de Londres para celebrar el casamiento.

La abadía contó con un decorado espectacular, ya que se han instalado cuatro toneladas de follaje, incluidos ocho grandes árboles, para crear el efecto de que tanto los invitados como los novios caminaran a través de una frondosa "avenida natural".

Una vez casados, a la pareja les estaba esperando el recorrido desde la abadía hasta el Palacio de Buckingham en la carroza al descubierto State Landau, a pesar de la amenaza de lluvia.