Los padres, en especial los más jóvenes, que pasan demasiadas horas distraídos con smartphones y tablets, suelen desatender a sus hijos, que por esto pueden desarrollar problemas de comportamiento, tendencia a los caprichos, inquietud e hiperactividad.

Lo revela un estudio médico y científico publicado por la revista Child Development y conducido por Brandon McDaniel de la Universidad Estatal de Illinois, Estados Unidos.

Los expertos estudiaron a casi 170 familias con niños pequeños preguntando a sus respectivos padres acerca de su relación con las tecnologías y cuánto influían éstas en las interacciones cotidianas con sus hijos, interrumpiéndolas.

Casi la mitad de los entrevistados admitieron que los teléfonos celulares y otros dispositivos se entrometían en la vida familiar al menos tres veces por día, porque los padres leían o respondían mensajes o chats mientras debían mantener contacto directo con sus hijos.

Al profundizar en los casos emergió una tendencia que vinculaba directamente los problemas de comportamiento infantiles y la frecuencia declarada de utilización de teléfonos y tablets por parte de los padres mientras debían prestarle atención a la vida familiar real y no virtual.