Hoy Perry Farrell cumple 52 años, y tal como él mismo reconoció, se ha sentido un poco triste, melancólico. Tal vez por eso decidió lanzar en internet una "cápsula del tiempo", que con motivo del aniversario número 20 de Lollapalooza recorre toda la historia del festival, el mismo que creó en 1991 y que este fin de semana se realizará por primera vez fuera de las fronteras estadounidenses, en el Parque O'Higgins de Santiago.

"Ha sido una experiencia increíble", dijo hoy el líder de Jane's Addiction sobre estos meses de trabajo y preparación del evento, en el marco de una conferencia con los medios para detallar los alcances de "Cultura verde", la campaña ecológica impulsada por los organizadores del festival y los Ministerios de Cultura y Medio Ambiente (ver detalles abajo).

Acompañado por los titulares de ambas carteras -Luciano Cruz-Coke y María Ignacia Benítez, respectivamente-, además del Alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, y los productores de Lollapalooza Chile, Farrell se refirió a la arista "verde" del festival, una preocupación que existe desde los inicios del evento. "Algo que siempre tuvimos en mente fue hacer que la Tierra se hiciera más verde. Partimos de manera sencilla, con panfletos en contra de la matanza de ballenas y cosas así, y con el tiempo hemos aprendido a ser un negocio verde, el que ahora hemos decidido implementar acá en Chile", señaló.

Luego de tomar un par de tragos directamente de una botella de pisco que le regalaron, y de que el ministro Cruz-Coke le cantara el "cumpleaños feliz" con una guitarra acústica (en la imagen), el músico estadounidense comentó a La Tercera sus expectativas para la maratón musical de este sábado y domingo, a la que esperan lleguen entre 80 y 100 mil personas para ver en vivo a nombres como Kanye West, The Killers, Deftones y Cypress Hill, entre muchos otros.

"Lo que hace especial a este festival es la gente"
, dice Farrell, quien asegura que nunca tuvo problemas para gestionar -junto a los productores locales- la venida de los más de 50 artistas que se presentarán en los cinco escenarios dispuestos en el recinto capitalino, y en los que se trabaja a toda marcha.
 
"Lollapalooza es buen nombre para un agente o un mánager, porque se trata de un gran ambiente para una banda. Puedes tocar frente a mucha gente, y la paga por lo general es muy buena también, así que usualmente no es difícil (conseguir a los artistas), ellos quieren hacerlo", explica.

Consultado sobre la posibilidad de que la versión chilena del festival se sostenga en el tiempo, el músico asegura que están "tratando que así sea, pero realmente depende de los chilenos. Depende de cómo lleguen, de que lo disfruten en primer lugar, y segundo, de que resulte una reunión pacífica, porque si no lo es nadie va a querer ser parte de esto. En el pasado, el público de Lollapalooza siempre ha sido pacífico y de mente abierta, así que de verdad espero que todo funcione bien".

Sobre el show que dará con Jane's Addiction la noche del domingo, Farrell cuenta que aprovecharán de presentar End to the lies, el primer adelanto de su próximo disco de estudio, que a partir de mañana sonará en las radios locales. "La canción habla de escapar de tu propio pasado, de los confines del hombre moderno. Es del nuevo disco que estamos preparando, y la traje a Chile antes de que todo el mundo la escuche", dice. Y agrega sobre el show, que "el resto serán clásicos".

Y aunque aún no tiene claro cómo ni dónde festejará el primer cumpleaños que pasa en Chile, comentó que ya encontró un motivo para olvidar la "depresión" por su nueva edad. "Averigüé en internet, y me enteré que el calendario maya tiene un ciclo que se completa a los 52 años, así que es como una especie de renacimiento", cuenta.

CULTURA VERDE

Una de las características históricas del festival Lollapalooza en sus 20 años ha sido su "espíritu verde", concepto que los autoridades y organizadores pretenden replicar en la versión local del evento.

Hoy se presentaron una serie de iniciativas -agrupadas bajo el nombre "Cultura verde"- que pretenden reforzar el concepto medioambiental del festival a través de dos ejes principales: que durante los días el evento se genere la menor cantidad de contaminación posible, y que la organización compense la que se genere.

Para esto, se anunció la instalación de más de 200 contenedores y 30 puntos de reciclaje, tanto dentro como fuera del Parque O'Higgins, para que el público pueda depositar su basura reciclable. En éstos los asistentes podrán pedir una bolsa y así colaborar en la limpieza del lugar. Además, durante cada jornada habrá premios especiales para quienes llenen las bolsas de basura reciclable, y se podrán canjear uno de los 20 mil árboles que se repartirán al final del festival.

Junto a esto, habrán mil voluntarios colaborando en la limpieza del lugar, y la Municipalidad de Santiago dispuso de 130 trabajadores municipales y nueve camiones para la basura. "Queremos reciclar sobre el 60% de los residuos que se generen", detalló el alcalde Zalaquett.

"La idea es hacer de este parque un lugar donde despierte nuestro espíritu cívico y donde podamos reciclar", añadió el ministro Cruz-Coke sobre la campaña, que el Ejecutivo no descarta extender en el tiempo y a lo largo del país luego de Lollapalooza.