"Estamos de acuerdo con los lineamientos principales, que eso quede claro, pero hay algunos aspectos que nos han sorprendido, que pensamos que se incluyeron después de que ya se había comprometido con la CUT y los partidos. Respecto de esos temas, tenemos dudas". Así, el presidente del PC, Guillermo Teillier, reafirmó ayer los reparos que existen en su colectividad con la reforma laboral impulsada por el gobierno.

El jueves, La Tercera reveló un documento de la comisión política de ese partido, en el que se plantea una fuerte e inédita crítica a varios de los ejes de la iniciativa del Ejecutivo. "Hay conceptos en la redacción del proyecto absolutamente innecesarios e injustificados, que lo hacen perder coherencia con los objetivos de la reforma", se plantea en ese texto, que fue leído ayer durante una reunión del comité central de la colectividad. En el documento también se manifiesta la necesidad de "eliminar lo que, a nuestro entender, son disposiciones que expresan la permanencia de resabios de la política de los consensos y no son contribuyentes a un proceso democratizador".

Los duros juicios del PC fueron secundados ayer por el líder del PS, Osvaldo Andrade. "La reforma requiere de un conjunto de mejorías. De eso no tengo ninguna duda. Hay varias cosas que debiéramos corregir", dijo el diputado y ex ministro del Trabajo del primer gobierno de Bachelet, junto con mencionar, entre otras cosas, perfeccionamientos a los fueros sindicales y a las huelgas de trabajadores, precisamente dos de los puntos cuestionados en el informe del PC.

En la misma línea, el diputado Marcelo Schilling (PS) señaló que "comparto la crítica de que está mal tratado en el proyecto el tema del fuero sindical, particularmente en el marco del desempeño de la huelga; y el hecho de que se trate de tipificar la huelga de una u otra manera es un error".

Los reparos también fueron manifestados por la diputada Karol Cariola (PC), quien dijo que "la reforma laboral es necesaria, pero queremos también que sea una reforma que garantice los derechos de los trabajadores, y que eso no se relativice con una letra chica".

TRAMITACIÓN LEGISLATIVA

En el oficialismo están conscientes de que los cuestionamientos lanzados por el PC y la acogida que algunos de esos cuestionamientos tuvo en otros sectores de la Nueva Mayoría podrían complicar la tramitación de la reforma en el Congreso. Esto podría alterar las expectativas que el Ejecutivo tuvo en un comienzo sobre un rápido despacho legislativo, luego de haber desplegado un intenso trabajo prelegislativo sobre la materia.

En este contexto, un aspecto central que marcará el debate en las próximas semanas es la posibilidad de incluir la negociación ramal, es decir, entre varias empresas de un mismo rubro. Este punto no está contemplado por parte de La Moneda.

"El tema central es la negociación por rama, que hoy no está siendo abordada por el gobierno. Es un tema sobre el que vamos a insistir con mucha fuerza junto a los sindicatos", dijo el diputado independiente Gabriel Boric.

Esta propuesta ya había sido planteada esta semana por Andrade en la Comisión de Trabajo de la Cámara. Y el timonel socialista insistió ayer en este punto. "Creo que hay espacio político para plantearlo. Vamos a insistir en eso", advirtió.

Pese a este escenario, en otros sectores de la Nueva Mayoría desestimaron los cuestionamientos del PC y apuntaron a los perfeccionamientos que ya se están negociando entre los parlamentarios y el Ejecutivo.

De hecho, la ministra del Trabajo, Javiera Blanco, sostuvo una reunión el jueves  con los integrantes de la Comisión de Trabajo de la Cámara. Asistentes a ese encuentro explican que se abordaron los reparos que existen a la reforma y que se avanzó en la búsqueda de soluciones.

En ese sentido, el diputado Patricio Vallespín (DC)-miembro de esta instancia legislativa- dijo que "hay un preocupación un tanto infundada y hay un problema de actualización en la información que maneja el presidente del PC".