Desde su primer largometraje, Gringuito (1998), Tamara Acosta suma una quincena de películas. Pero recién este año apareció la oportunidad de que filme fuera de Chile: así lo hará en octubre de 2014, cuando parta a Argentina para el rodaje de Cuando se caen los colores. Se trata de un proyecto liderado por el director y guionista Sebastián Araya, con quien la actriz de Los 80 ya trabajó en Azul y blanco (2004) y en El lenguaje del tiempo (2012).

En el drama, que tiene de co-protagonista al argentino Martín Neglia, Acosta interpreta a una sicóloga que trabaja en Mendoza y utiliza la técnica del sicodrama: la terapia se hace a través de representaciones dramáticas. Ella se involucra sentimentalmente con uno de sus pacientes, un hombre mayor (Neglia). Y si bien la labor profesional de su personaje es importante dentro de la trama, Acosta comenta: "Lo más interesante es su viaje personal, todo lo que le va a pasar durante la película".

Por su parte, Araya dice que la elección de Mendoza como el lugar donde se rodará el 80% de la cinta -el resto ocurrirá en Santiago- es un factor importante. Esto se explica porque es una ciudad donde las estaciones del año están muy marcadas y los paisajes determinan la trama y, especialmente, la vida sentimental de los protagonistas: "Es por ello que en verano tienen la mejor relación", dice el realizador.

OTRO LARGOMETRAJE

Cuando caen los colores no es la única cinta que Acosta y Araya -quienes son pareja en la vida real- preparan para los próximos meses. En diciembre esperan partir el rodaje de la segunda parte de la trilogía iniciada por El lenguaje del tiempo, La salamandra. La actriz, que termina las grabaciones de Los 80 (Canal 13) a fin de mes, dice que cree que se trata de un guión "distinto e interesante" y explica que ambas películas tienen un especial interés para ella por otro factor: "Son personajes escritos pensando en mí, soy parte bien importante de los proyectos".

La salamandra cuenta la historia de un inmigrante que, en un principio, será interpretado por Cristián Carvajal y que vive en una ciudad anónima que le resulta hostil e impersonal. Para dar este efecto, y a pesar de que será filmada en Santiago, se mostrará un entorno que no sea reconocible: se están buscando extras de diversas nacionalidades y se insertarán imágenes de ciudades como Hong Kong y París. "No va a aparecer la torre Eiffel ni el río Sena, sino que se va a mostrar la marginalidad de estos lugares", apunta Araya.

Según explica el director, en su deseo de ser aceptado en esta ciudad, "el personaje cambia y se imagina a un otro que se materializa en la ficción". Al adaptarse a su entorno, la ciudad deja de ser extranjera. "Pasa de ser caótica y agresiva a ser un lugar al que pertenece, es más amigable y donde todos hablan el mismo idioma". Pero el cambio será tal, que incluso se ve reflejado con un nuevo actor: Elvis Fuentes. El director cuenta que Acosta es la encargada de dar continuidad a la cinta, con el personaje de la pareja de este hombre. "Es la única que aparece durante toda la película", resume. Como su personaje también sufre una modificación en su personalidad, la actriz considera que se trata de "un desafío actoral súper importante". Y luego agrega: "Aparte de que Sebastián es mi pareja, son proyectos súper interesantes".