Viviana Meruane (30) fue una de las dos mujeres que, al tercer año de universidad, siguió la especialidad de Ingeniería Mecánica. Luego, en su primera práctica, era la única mujer como operaria en una fábrica de pernos.

Tras un breve paso por una empresa de ingeniería, emigró para obtener su doctorado en la misma área. Según el Consejo Nacional de Educación (CNED), en ocho años ninguna mujer siguió el doctorado en Ingeniería Mecánica. Pero Viviana volvió deBélgica con su Ph.D. bajo el brazo y es la única de su género que ejerce en el país.

Aunque la situación está cambiando. En 2005, se matricularon en ingeniería mecánica sólo 10 mujeres en todo el país, el 3% del total de alumnos. Para este año, según el CNED, el número había crecido a 51 matriculadas. Aunque aún hay una mujer por cada 12 hombres.

Esa es una de las razones que movieron a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile a concebir una medida inédita en el país: la creación de los primeros cupos exclusivamente para mujeres. Se trata de la segunda política de discriminación positiva en el país.

La primera partió hace más de cinco años en la Escuela de Danza de la U. Arcis, cuando ofreció una rebaja de 50% en el arancel a los hombres, con el fin de aumentar su participación que, en ese entonces, bordeaba el 5%.

La medida en ingeniería funcionará así: una vez que se cierre la lista de seleccionados, las primeras 40 alumnas que estén en espera recibirán un cupo vía admisión especial.

"Buscamos crear referentes sociales para la sociedad: que alumnas, padres y profesores vean válida la opción de estudiar ingenierías y ciencias", dice el decano de la facultad, Francisco Brieba.

El diagnóstico de la facultad era que, pese al aumento de vacantes en ingeniería a través de los años, las mujeres seguían representando el 20% de la matrícula.

Con la medida, esperan que la proporción suba a 25%. En el proceso de admisión, el puntaje de corte de Ingeniería Civil fue de 718 puntos. "Se espera que las nuevas convocadas superen los 700 puntos. Estamos hablando de un tramo donde hay 10 candidatos por cada punto en la PSU", dice Brieba.

La medida se enmarca en una política de la universidad que en mayo creó la primera oficina de Igualdad de Oportunidades de Género del país, a cargo de la ex ministra del Sernam, Carmen Andrade.

"En 2012 hubo un estudio de la situación de género. Y los resultados preocuparon al rector: las mujeres están en carreras peor pagadas", dice Andrade, quien añade que también hay menos académicas y que a medida que aumenta la jerarquía en los cargos, disminuyen las mujeres.

La misión de la oficina será crear propuestas para que, por ejemplo, haya equidad salarial, una carrera académica que permita que las mujeres asciendan y un programa para acoger denuncias de acoso sexual.

SITUACION NACIONAL

En 2009, por primera vez, del total de matriculados de primer año, el 50,3% fueron mujeres. Para este año, ellas alcanzaron el 51%, según estadísticas del CNED.

Pero la distribución no es igual entre las carreras. En educación parvularia, el número de mujeres a nivel nacional aumentó aún más, pese a ser mayoritario: de 98,7% en 2005 a 99,2% en 2013. Pese a ello, la presencia de las mujeres ha aumentado levemente en Medicina en nueve años, de 45% a 48% (ver infografía).

Sin embargo, su participación se ha mantenido baja en las carreras de ciencias y en las ingenierías.

Para el académico de Laureate, Manuel Krauskopf, no sólo se trata de un tema cultural, sino también del sistema de selección, que perjudica a las mujeres en carreras con altos puntajes. "La selección basada exclusivamente en pruebas estandarizadas, automáticamente privilegia a los varones. Es por problemas de diseño de las pruebas", explica.

Así, pese a que ellas tienen mejores notas en el colegio (su promedio NEM en la última admisión fue de 597 puntos, 25 más que los hombres) y mejor ranking (622 puntos, 30 más que los varones), tuvieron un rendimiento menor en la PSU, en especial en la de matemáticas (ver infografía).

Para el vicerrector académico de la UC, Roberto González, el tema es más profundo. "La pregunta de fondo es por qué más mujeres van a educación y más hombres a ingeniería. Son temas educacionales que no se resuelven en la universidad", dice. Por eso, en el plantel no están de acuerdo en poner condiciones diferenciadas para atraer mujeres.

Eso no significa que sean indiferentes a la problemática. De hecho, están elaborando protocolos para asegurar promoción, selección y reclutamiento que den igualdad de oportunidades.

CARRERA ACADEMICA

Baja también es la participación de las mujeres como académicas. En promedio, el 40% de las jornadas completas en las universidades del país está cubierta por mujeres, según datos del Mineduc. Es más, en 28 universidades, casi la mitad para las cuales hay datos, menos de un tercio de la planta la ocupan mujeres.

En la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile, las académicas son el 14% del total. La apertura de vacantes para alumnas es una forma de que más ingenieras se gradúen para que se integren al cuerpo académico, dice Brieba.

La medida partirá con una campaña de comunicación en colegios y un encuentro de escolares mujeres con ingenieras y científicas.