“Tenemos que preparar a las personas para una vacuna que puede no ser perfecta”: La advertencia del virólogo que lidera acción alemana contra Covid-19

Virólogo Christian Drosten. Foto: Reuters.

Christian Drosten desarrolló la primera prueba de diagnóstico de coronavirus a nivel mundial. Reconocido en la comunidad científica por ser uno de los investigadores que identificó el virus SARS. Hoy lidera la respuesta de Alemania a la pandemia.




En el Instituto de Virología de Charité, en Berlín, Alemania, el virólogo Christian Drosten, quien dirige esa organización, estudiaba virus exóticos. Pero en 2020 otro patógeno ganó protagonismo y absorbió todo su trabajo: el SARS-CoV-2, causante de la enfermedad de coronavirus.

Drosten, de 47 años, es reconocido en la comunidad científica mundial por ser uno de los investigadores que identificó el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS). En enero, su laboratorio desarrolló la primera prueba para el SARS-CoV-2, el nuevo virus pandémico. No solo elaboró la prueba de diagnóstico, sino que además distribuyó el protocolo libremente en internet.

Estudió medicina en Frankfurt, y fue el primero de su familia en ir a la universidad. Y este año asumió un rol destacado contra el avance de la pandemia en su país, es el consejero científico de la canciller Angela Merkerl.

Hoy el científico lidera la respuesta de Alemania a la pandemia de Covid-19. Pasó de enseñar virología a unos cientos de estudiantes en un laboratorio, a responder a periodistas y guiar a los alemanes sobre medidas como la mascarilla, la distancia social y las normas de higiene.

Una labor por la que incluso ha recibido amenazas de muerte. “Para muchos, soy el tipo malvado que está paralizando la economía”, afirmó Drosten en abril en una entrevista con el diario británico The Guardian.

Dos veces a la semana, Drosten a través la estación de radio alemana NDR Info, realiza el podcast Coronavirus Update, el más popular actualmente en ese país con más de 1 millón de descargas regulares.

El virólogo Christian Drosten lidera la respuesta de Alemania a la pandemia de Covid-19. Foto: Reuters.

Se ha convertido en la voz de la pandemia en Alemania. En una especie de ‘Pepe Grillo’, al advertir, como lo hizo en marzo, que era mejor evitar la cerveza del grifo o dispensador porque es posible que los vasos no se limpien completamente. “Cuando voy a un bar, siempre pido cerveza en una botella, desde hace muchos años”, indicó.

Una vacuna que puede no ser perfecta

La razón clave del éxito del SARS-CoV-2, ha indicado Drosten, puede ser la pequeña parte o “spike” de la proteína que se asienta en la superficie del virus y hace que parezca una corona cuando se ve a través de un microscopio, dando su nombre a los coronavirus.

La proteína de spike de SARS-CoV-2 se divide más fácilmente que las proteínas equivalentes en otros coronavirus, porque ha desarrollado algo llamado sitio de escisión polibásico, que Drosten compara con las perforaciones en un bloc de notas que facilitan la extracción de una página. Esa sería la característica que puede explicar la rápida propagación del virus de una célula a otra.

En una reciente entrevista al periódico alemán Die Zeit, el científico admitió que hay que tener expectativas aterrizadas con respecto a la anhelada vacuna: “Creo que tenemos que empezar a preparar a las personas ahora para una vacuna que puede no ser perfecta”.

Al ser consultado en la entrevista sobre qué opina de que el criterio más importante para introducir medidas más estrictas sigua siendo el número de nuevas infecciones notificadas, pese a que no todas las infecciones provocan una enfermedad grave, Drosten, resalta que efectivamente no todos los casos de Covid-19 son igualmente relevantes para la propagación de la pandemia o en términos médicos.

La mortalidad por casos varía mucho entre los grupos de edad, agrega. “En promedio, los ancianos mueren con mucha más frecuencia después de enfermarse con Covid-19 que los jóvenes, que han sido particularmente susceptibles a las infecciones en los últimos meses. Entonces, creo que es comprensible que a la gente le gustaría tener un indicador adicional como la capacidad de camas de hospital. Mi objeción aquí es que las nuevas infecciones en sí mismas ya son un parámetro rezagado”, responde.

En una reciente entrevista al periódico alemán Die Zeit, el científico admitió que hay que tener expectativas aterrizadas con respecto a la anhelada vacuna: “Creo que tenemos que empezar a preparar a las personas ahora para una vacuna que puede no ser perfecta”. Foto: Reuters.

Drosten explica que el diagnóstico de Covid-19 tiene una demora de una semana y en algunos laboratorios sobrecargados se demora un poco más. Eso significa que un paciente al que hoy se le diagnostica el coronavirus es un indicador de hasta qué punto el virus circulaba hace una semana.

Y el tiempo de espera para la ocupación de la cama es aún mayor, añade, porque los pacientes a menudo no tienen que ir al hospital hasta la semana posterior al diagnóstico. “Una posibilidad para un criterio adicional sería no solo contar el número de infecciones, sino también llevar un recuento separado del número de personas infectadas que tienen más de 50 años. Con esas cifras, podría predecir con precisión cuántos casos graves están en el horizonte”, destaca el científico.

Nueva normalidad

Consultado sobre cómo hacer menos riesgosas las fiestas familiares, pensando en Navidad, por ejemplo, el científico destaca que una buena idea es realizar una cuarentena previa. “Eso significa que las personas evitarían los contactos sociales en la medida de lo posible durante unos días, o idealmente una semana, antes de la visita familiar con la abuela y el abuelo".

Cada individuo, dice Drosten, tiene que considerar cómo se puede implementar esto en su propia vida diaria: "¿Cómo haces eso cuando tienes niños que van a la guardería o la escuela? ¿Y es posible evitar las reuniones durante unos días antes de la visita familiar o trabajar completamente desde casa si su trabajo lo permite?”.

Si se toman esas medidas luego se puede acudir a visitar a los familiares. “Este podría ser un enfoque para el próximo período, para las próximas vacaciones de otoño y quizás también para Navidad. Pero lo mismo se aplica aquí también: hasta cierto punto, las personas tienen que sopesar los riesgos de una pandemia por sí mismas. No existe una seguridad absoluta, siempre existen riesgos residuales”, recalca Drosten.

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