Tras 16 años de investigación, astrónomos de la U. de Concepción logran la medida más precisa dentro del Universo

Nunca antes se había logrado medir con este nivel de precisión la distancia entre la Vía Láctea y la Gran Nube de Magallanes.


No fue sencillo. Demoraron más de 16 años en conseguirlo, pero lo hicieron. Un total 22 científicos de distintos países como Polonia, Francia, Estados Unidos y Alemania, tres de ellos pertenecientes a la Universidad de Concepción, lograron determinar con la máxima precisión posible distancia entre la Vía Láctea y la Gran Nube de Magallanes.

Nunca antes se había podido medir con 1% de precisión la distancia entre ambos por lo que esta medición se convierte en la mejor calibración cósmica lograda hasta ahora.

La investigación es liderada por los doctores. Grzegorz Pietrzynski (como primer autor), Darek Graczyk y Wolfgang Gieren, todos de la U. de Concepción. Su trabajo es parte del “Proyecto Araucaria” del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines, CATA y apoyado por el Instituto Milenio de Astrofísica MAS.

Para la investigación se utilizaron estrellas binarias eclipsantes muy especiales que son sumamente raras (una, en un millón de estrellas) con una nueva técnica calibrada por el grupo de trabajo. “Parecía imposible pero lo logramos… medimos la distancia entre la Vía Láctea y la Gran Nube de Magallanes, con una exactitud del 1%, eso superó con creces las estimaciones previas”, dice Gieren. “La Gran Nube de Magallanes es la galaxia con la cual se está calibrando la escala de las distancias a todas las galaxias en el Universo. Es la primera vez en la historia de la Astronomía que se pudo medir la distancia a una galaxia con tal precisión”, añade

En el año 2013, este mismo equipo de investigación del “Proyecto Araucaria”, iniciado el año 2002 en la UdeC, logró determinar la distancia a la galaxia Gran Nube de Magallanes con una precisión del 2.2%.

“El mejoramiento de esta precisión al 1% es un paso gigantesco para mejorar nuestra comprensión de la expansión del Universo, y del fenómeno de la energía oscura que es uno de los grandes enigmas contemporáneos en la Astrofísica”, explica  Gieren, quien también es investigador asociado del MAS.

Para aumentar la precisión respecto del trabajo de 2013, los investigadores extendieron las muestras de sistemas de estrellas binarias que utilizaban en la Gran Nube de Magallanes de ocho a veinte, y a esto se sumó una nueva calibración de la técnica usando mediciones interferométricas obtenidas en el Observatorio Paranal del Observatorio Europeo Austral, ESO, en nuestro país. Además de éste, se utilizaron telescopios del observatorio La Silla, el telescopio Magallanes del Observatorio Las Campanas en Chile y telescopios del South African Astronomical Observatory (SAAO) cerca de Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

La investigación tomó 16 años de estudio debido a que “la mayoría de nuestros sistemas binarios en la Gran Nube de Magallanes necesitan varios años para cumplir sus ciclos orbitales, los cuales teníamos que cubrir completamente con observaciones fotométricas y espectroscópicas”, indica Gieren.

Ambas investigaciones fueron publicadas en la revista científica “Nature”.



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