Un pago por $16 millones recibió el Club Hípico de Santiago en junio. El dueño inicial de ese dinero era Metrogas, quien con el saldo de ese monto puso fin a dos años de una disputa judicial.

Todo comenzó a fines de 2013, cuando el establecimiento de hípica demandó a la compañía distribuidora de gas, con el objetivo de que se abstuviera de transitar por el predio del Hípico, sobre el cual pasa una tubería de Metrogas, sin que existiera ningún título que lo legitimara. Aseguraban que la tubería se había instalado por mera tolerancia del club. Tras dimes y diretes, Metrogas aceptó pagar. A mediados de año se firmó escritura de transacción y servidumbre a favor de la compañía de gas, pagándole al Hípico por ello.