Audax Italiano y Ñublense se enfrentaron en Rancagua, por los playoff de la Copa Sudamericana, en un duelo que en un principio debió jugarse ayer en Concepción, pero que se tuvo que suspender producto de las fuertes lluvias que hay en la Región del Biobío. Uno de los que recordará esta jornada como ingrata será Marcelo Díaz, pieza fundamental en el mediocampo itálico.

El ex Universidad de Chile estaba efectuando un buen cometido en el estadio El Teniente. Sus pases eran determinantes en los ataques de los de La Florida. Sin embargo, al minuto 50 cometió un imperdonable error: a Manuel Rivera (de Ñublense) se le adelantó el balón, por lo que Díaz se quedó con la pelota. Pero el jugador de 36 años se durmió y el mismo Rivera le volvió a pinchar el esférico y se lo robó. Luego asistió de buena forma a Bayron Oyarzo, quien definió rápido y cruzado para vencer al portero Tomás Ahumada y abrir la cuenta en la serie, que se había mantenido sin tantos hasta ese momento.

Oyarzo lo festejó con todo, sabiendo la importancia que tenía esa acción, mientras que los jugadores de la escuadra de Chillán corrieron a celebrar y a tirársele encima al delantero. Por su parte, un abrigado Jaime García apretaba el puño, ante la desazón de los verdes.

Le costó la eliminación

Tras el tanto, los dirigidos por Luca Marcogiuseppe se fueron en busca del arco defendido por Nicola Pérez, con más ganas que fútbol, pero no tuvieron éxito. No generaron demasiado peligro y el ansiado empate nunca llegó.

De esta forma, el error de Marcelo Díaz sentenció la participación internacional de una escuadra que había efectuado una gran fase de grupos, en la que terminaron segundos, por sobre Santos de Brasil y Blooming de Bolivia, y sólo detrás de Newell’s de Argentina.