"Chile es un país de aislamiento", comenta Patricio Guzmán, haciendo referencia al condicionamiento geográfico que por siglos se alegó como parte de la mentalidad chilena. El desierto más árido del mundo, el Pacífico que tranquilo te baña, el estrecho de Magallanes, y sobre todo, la monumental cordillera de los Andes, son barreras que, según el cineasta, permiten leer al país."Es un cerro hostil, da miedo, y es el miedo de un país que vive asustado, un miedo que continúa hoy y donde ha habido una serie de gobiernos que no han resuelto el problema de la memoria".

"Para nosotros los chilenos Los Andes es un conjuro de misterios. Está en los sueños de nuestra infancia y cuando estamos en el extranjero y abrimos los ojos y ya no hay nada, es una señal de alarma. Es una montaña que define nuestro carácter", profundizó hace un tiempo en conversación con Culto.

"Empiezo a contar mi propia vida. Con la gente metida en sus propios problemas, yo comienzo a hablar de mí. Qué pasó cuando yo era adolescente", explicó el director de 77 años en la presentación de la obra en Cannes, donde fue aclamada.

Precisamente, en su más reciente trabajo La cordillera de los sueños, Guzmán vuelve a reflexionar sobre uno de los temas que ha sido recurrente en su carrera: la memoria y los sucesos del régimen militar que gobernó al país durante 17 años. En específico, se propone una reflexión sobre el modelo económico neoliberal impuesto por los "Chicago boys", y la Constitución de 1980.

https://culto.latercera.com/2019/05/03/patricio-guzman-cordillera-andes/

En el filme, que inauguró la sección Horizontes Latinos del Festival de Cine de San Sebastián, el realizador radicado en Francia propone una suerte de metáfora entre el paisaje chileno con la "continuidad", que asegura, ha tenido el modelo a pesar de los años, y los diferentes gobiernos que han pasado desde entonces. "La película habla de eso pero también de un Chile muy actual, no solo de historias pasadas", decía a Culto poco tiempo antes del estreno.

"El neoliberalismo es un sistema de dominación que provoca parálisis, Chile está paralizado, no hay movimientos fuertes contra ello", indicó el cineasta, al recordar que el país fue una suerte de pionero en la implementación del ideario propuesto por Milton Friedman, asimilado por los chilenos que estudiaron con él, en Estados Unidos, y luego traído a la larga y angosta faja de tierra.

La cordillera de los sueños, que se estrenó el pasado mes de mayo en el Festival de Cannes, cierra una trilogía que también incluye Nostalgia de la luz (2010) y El botón de nácar (2015), la primera enmarcada en el norteño desierto de Atacama y la segunda en el océano y la naturaleza del sur chileno.

El director afirmó que ve a la cadena montañosa, que cruza gran parte del territorio chileno, como símbolo del "abandono de sí mismo" de un país, ya que se trata de un terreno casi inexplorado.

Entre los testimonios que incluye el documental están el del vulcanólogo Álvaro Amigo, la cantante Javiera Parra y el escritor Jorge Baradit. Todos, alrededor del imaginario de los Andes como barrera que protege y al mismo tiempo aísla.

https://youtu.be/Et9H19kN1BM