"Soy voluntario para salir de donde vivo, hay mucha delincuencia y la droga está en todos lados. No quiero caer en eso". De esa forma, Miguel Manzo (18) explica por qué quiere hacer el Servicio Militar, como los cientos de jóvenes que ayer llegaron a presentarse a la Escuela de Infantería del Ejército en San Bernardo.
Pese a las largas filas, está en duda que las 10.248 plazas que necesita llenar el Ejército se ocupen con voluntarios. El subsecretario de Defensa, Alfonso Vargas, dijo que "si uno se fuera a las estadísticas, no nos daría... Pero quiero ser optimista y decir que de aquí al viernes sí lograremos la voluntariedad como todos queremos". Ajeno a las cifras, Lucas Avilés cuenta que "desde que estoy en primero medio me gusta el Servicio, por la disciplina y por usar el uniforme. También me presenté en la Fuerza Aérea, pero no quedé". Añade que volvería a postular el próximo año.
Según la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), al martes 13 faltaban 2.613 personas por alistar, los que serán buscados entre 4.000 jóvenes. Sin embargo, el 40% de los voluntarios es excluido, lo que obligaría a enrolar a quienes no se ofrecieron.
El gobierno y la DGMN explican la baja de voluntarios por el aumento del empleo, de las becas para estudiar y por el movimiento estudiantil de 2011.