Las cartas de Desbordes -y cómo incomodó a La Moneda- tras su movida del CAE

Mario Desbordes, presidente de Renovación Nacional.

Mario Desbordes, presidente de Renovación Nacional.

La última propuesta del presidente de RN, de que se incluya en el acuerdo la condonación de la deuda del CAE, generó molestia en sectores del gobierno ya que podría mover el foco de los ejes en los que se ha enmarcado esa conversación. Varios creen que en esta pasada Desbordes está tratando de relevar la importancia de su partido.




Un documento escrito con un senador del PS, una petición de que un ministro de RN sea parte en el acuerdo con la oposición y la idea de que en éste se discuta una condonación de las deudas del Crédito con Aval del Estado (CAE).

De forma resumida, esos son algunos de los hitos que un dirigente del oficialismo califica como “las nuevas ideas incómodas de Mario Desbordes”. Y son molestas para el sector porque se dan en días en que el Ejecutivo ha transmitido que se viven momentos de estrechez fiscal, para lo cual busca un acuerdo con la oposición que atienda la crisis social que ha dejado la pandemia.

Luego de que el parlamentario insistiera el lunes en su propuesta -que había puesto sobre la mesa post 18 de octubre- ante el gobierno, éste se comunicó con el titular de Interior, Gonzalo Blumel, para hacerle ver la conveniencia de que ésta se acogiera. Sin embargo, la respuesta ha sido negativa.

Según afirman altas fuentes de La Moneda, los cálculos es que darle luz verde a esta iniciativa puede desviar el foco y abriría una puerta para que tanto en el oficialismo, pero principalmente en la oposición, se comience a pedir cosas que escapan de los temas que el gobierno pretende incluir en el acuerdo. Además, recalcan que no sería una de las prioridades para las personas de cara a la pandemia.

En Palacio señalan que condonar la deuda del CAE es “muy injusto como medida de protección social” y el mismo criterio aplicaría para el rechazo -hasta ahora- del proyecto que busca alargar el postnatal por la pandemia y que Desbordes apoyó junto a un grupo transversal de parlamentarios y parlamentarias. A eso se suma que el gobierno -apoyado por la UDI- ha propiciado que la Segpres se encargue de “frenar” proyectos que son inconstitucionales, como es el mismo caso del postnatal de emergencia.

Pero, ¿cuáles son las cartas que juega Desbordes? Cercanos al timonel de RN creen que él está “haciendo su pega”. Y agregan que desde el 18 de octubre en adelante, se ha erigido dentro de Chile Vamos como un buen negociador con la oposición y un impulsor de ideas que, tradicionalmente, han sido ajenas al ideario de de la derecha. Por otra parte, el diputado resentiría que las negociaciones para un acuerdo económico y social esté en manos de dos “players” de Evópoli -Blumel e Ignacio Briones-, y Sebastián Sichel, un independiente.

Algo de ello es lo que dejó entrever la semana pasada, cuando pidió a La Moneda que integrara al ministro de Vivienda, Cristián Monckeberg, en las tratativas con la oposición. La cercanía que tendría el exdiputado con parlamentarios opositores, forjada cuando fue también timonel de RN, fueron relevados por Desbordes para que fuera parte. Pero desde el gobierno no acogieron la sugerencia, algo que resienten en RN al ser el “partido más grande” de Chile Vamos y que desde el último cambio de gabinete, en octubre pasado, reclama una falta de representación formal en el comité político.

El conflicto con Briones

“No habría habido ninguna polémica, ninguna, si el ministro de Hacienda se limitaba a decir ´lo veo complicado pero lo vamos a analizar en su mérito'. Y lo descartaron de plano”. Así se refirió nuevamente Desbordes a La Tercera respecto del duro cruce que tuvo con el titular de Hacienda, Ignacio Briones, a partir de su propuesta del CAE.

“No estoy pidiendo la condonación total del CAE, se ha hecho una caricatura de eso. Este es un problema y un drama para miles de familias que además al Fisco le cuesta mucho todos los años, así que no es tanta la diferencia entre lo que gasta el fisco y lo que sale finalmente ir en ayuda de los deudores CAE que son mayoritariamente personas de sectores medios y bajos”, agregó.

En el oficialismo se explica en privado que este primer cruce entre Briones y Desbordes se debe, en parte, a una crítica al titular de Hacienda que se vendría incubando hace algunos meses en RN, donde se habla de una “actitud soberbia” por parte del economista Evópoli. Otros creen que el ministro se equivocó al cerrar el tema de plano aunque tendría un apoyo mayoritario en el Ejecutivo sobre no poner sobre la mesa ese tema en las conversaciones con la oposición: desde La Moneda se apuran en afirmar que es el propio Briones quien fijará los límites de la discusión económica.

Pero hoy, hubo un ministro que sí se abrió a escuchar a la propuesta. En conversación con Radio Universo, Sebastián Sichel señaló que “me carga vetar temas per sé, no sé cómo se está trabajando en RN u otro, pero lo veremos en la mesa y si se enmarca dentro de estas tres cosas puede ser parte de la conversación”.

En Palacio, en todo caso, las intervenciones de Desbordes generan incomodidad. Siendo el timonel de RN, afirman en La Moneda, sus propuestas no son algo que se puedan soslayar. Tienen claros sus apoyos al interior del partido, pero al mismo tiempo en el comité político saben con quién se puede negociar, y que este punto en específico -el del CAE- no concita el apoyo de toda la tienda.

“Dadas las restricciones y urgencias presupuestarias, creo que los acuerdos que está liderando Briones deben apuntar a otro tipo de medidas como ingresos de emergencia, subsistencia del empleo y de las empresas, incentivos a la reactivación. Debemos esperar el resultado de la Mesa Técnica que se estableció en la ley de presupuesto para definir si deben haber o no cambios en el CAE”, señaló el senador Rodrigo Galilea (RN), jefe de bancada.

En RN, en tanto, apuntan que Desbordes sigue teniendo el apoyo de dos tercios del partido y, en ese marco, el senador Manuel José Ossandón apoyó su iniciativa. “Él tiene que defender a la gente y decir lo que piensa y lo ha hecho bien. Ese es el rol que le corresponde, uno tiene que apoyar y criticar las cosas malas. A mí me echaban la culpa de muchas cosas, pero uno tiene que ser consecuente y él está actuando en consecuencia”, comentó Ossandón.

¿Ha perdido lo que “ganó” en noviembre?

El cuadro por el que atraviesa Desbordes pone a prueba lo que se podría catalogar como su mejor momento en términos de protagonismo y puntos a favor ante la opinión pública: el proceso post 18 de octubre y el acuerdo constituyente firmado el 15 de noviembre. En este último el jefe de RN logró erigirse como uno de sus articuladores en la derecha porque apostó desde antes a conversar con dirigentes de la oposición y jugarse a favor del pacto, mientras que sus pares de la UDI y Evópoli se resistieron al mismo; Van Rysselberghe, de hecho, demasiado a pesar suyo. Además, Piñera no estuvo en esa foto.

Que el diputado haya abrazado la causa del “apruebo” también pareció beneficiarlo. Ganó terreno en las encuestas y hacia fines de diciembre la consultora Cadem llegó a instalarlo en el segundo lugar del listado de políticos mejor evaluados (48%), solo por debajo de Joaquín Lavín (61%). Por entonces incluso comenzaron a preguntarle en algunos puntos de prensa y entrevistas si se acaso se veía como candidato presidencial.

Pero esa misma decisión le trajo costos puertas adentro cuando un potente contingente de parlamentarios, encabezados por Andrés Allamand, se alinearon con el “rechazo” y por tanto en contra suyo. También se resintieron sus relaciones con el ex presidente RN Carlos Larraín, quien las expresó más de una vez. A consecuencia de eso RN quedó como el único partido de gobierno que dio libertad de acción y se abrió a las dos opciones del plebiscito.

Allamand y Larraín, además, son conocidos por controlar o al menos tratar de fidelizar constantemente votos en el Consejo General de RN, que decide hasta las candidaturas a a las elecciones. Por lo mismo, en estos meses sus detractores han hecho ver que el desenlace del referéndum incidirá en su destino en el partido.

“Desbordes no ha tenido el mismo protagonismo que tuvo para la crisis del conflicto social fundamentalmente porque el Parlamento perdió poder frente a un reempoderamiento del gobierno y cómo éste logra controlar la agenda. Hoy el gobierno negocia directamente con la oposición y no necesita intermediarios en esa colaboración, y por tanto los parlamentarios de gobierno pierden relevancia”, hace notar Roberto Izikson, de Cadem.

Cristián Valdivieso (Critera Research) lee que “tuvo un rol y protagonismo muy relevante durante la crisis de octubre y lo mantuvo de cara al plebiscito que no se hizo en abril. Ese protagonismo de él y en alguna medida del Parlamento se perdió, diluyó durante la pandemia. Se pasó del mundo de las ideas y cambios (constitución) donde había tenido un rol de liderazgo, a algo súper terrenal: salvar vidas, paliar el hambre”.

Izikson mide en esto que a si bien “Desbordes sigue siendo de los políticos mejor evaluados según la encuesta Cadem, su nivel de conocimiento ha disminuido y hoy bordea el 40%, lo que da cuenta de esta pérdida de protagonismo”.

¿Qué busca? “Con esta propuesta de la extensión del posnatal y ahora la condonación del CAE pasa por mantener la misma estrategia que tuvo durante la crisis del conflicto social: leyendo de forma bastante correcta demandas que son muy sentidas por los chilenos. Me parece, de hecho, que la condonación del CAE es de las principales razones que genera endeudamiento en las familias. A pesar de que van en la línea correcta, no sé si es una medida necesaria para enfrentar la pandemia”, remata el hombre de Cadem.

Valdivieso no tiene dudas: ”Creo que Desbordes busca hoy revitalizar el posicionamiento que tuvo y asumir un rol en esa nueva crisis. Busca posicionamiento y visibilidad”.

Pero Hugo Eduardo Herrera, filósofo y académico -y además cercano al jefe de RN- sostiene que después del 18 de octubre “hay dos derechas claramente discernibles: una más temerosa, más económica, más de clase que ve en todo este movimiento una posibilidad de alteración de la ortodoxia del pensamiento de la derecha más nuevo, de lo que Jovino Novoa llamaba como el "chicago gremialismo". Y otra que entienda que el problema es una crisis política que afecta al sistema político en su conjunto y por tanto la respuesta es política”.

En ese eje, dice, “uno puede explicar las distintas actitudes tanto del gobierno como de Desbordes. Lo que el presidente de RN ha estado haciendo, más que correr el cerco, es volver consciente a los sectores más moderados de la derecha de que hay que encontrar respuestas más políticas”.

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