El innovador proyecto para evaluar herramientas de monitoreo ambiental en el lago Llanquihue

El proyecto determinará la factibilidad técnica y económica de tecnologías de monitoreo ambiental, como la teledetección a través de imágenes satelitales, la metagenómica -estudio del material genético de los microorganismos en el agua- y el monitoreo remoto a través de una estación con múltiples sensores.

La evaluación de tecnologías de la información y de herramientas biotecnológicas para el monitoreo ambiental del segundo lago más grande del país, es una iniciativa ejecutada por la Universidad San Sebastián y financiada por el Fondo para la Innovación y la Competitividad (FIC), del Gobierno Regional de Los Lagos.




El Llanquihue es el lago más grande de la región de Los Lagos, y es el segundo de mayor tamaño del país después del lago General Carrera (en la región de Aysén), con una superficie de 870,5 Km2. Esta cuenca alberga una población de más de 89 mil habitantes, según el Censo 2017, en las cuatro comunas ribereñas: Puerto Varas, Llanquihue, Frutillar y Puerto Octay.

Si bien este cuerpo lacustre goza de buena salud, podría deteriorarse severamente debido a la creciente escasez hídrica que enfrenta el país y particularmente esta cuenca, como consecuencia de los efectos del cambio climático y el impacto de las actividades antrópicas asociadas a la cuenca.

El lago Llanquihue alberga a cuatro comunas; al poniente se observa el volcán Osorno y al sur este está volcán Calbuco.

El lago Llanquihue es el centro de importantes actividades económicas productivas de la zona, como la agricultura, la ganadería, la silvicultura, la acuicultura y, más recientemente, el turismo. En el último tiempo -además- ha vivido un crecimiento y desarrollo de las zonas urbanas y rurales a partir del aseguramiento de fuentes de agua para potabilización y consumo humano.

En este marco, y respondiendo a la Estrategia Regional de Desarrollo y los desafíos establecidos por el Gobierno Regional de Los Lagos, nace el proyecto Más Azul, liderado por las Facultades de Ingeniería y Tecnología y Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián. Su objetivo es realizar un aporte concreto al manejo hídrico de la cuenca a partir de la validación de tecnologías, productos y servicios de última generación que permitan el monitoreo efectivo y eficiente de la calidad de agua, en los diferentes cuerpos de agua de la región.

Este proyecto se crea bajo el alero del Programa Territorial Hito, Más Azul Lago Llanquihue de la sede de Puerto Montt de este plantel universitario. Su coordinador es el ingeniero y especialista en gestión ambiental del agua, Alberto Fernández, quien explica que la iniciativa busca llenar el vacío de información, no sólo en el lago, sino en muchos otros ecosistemas de Chile, lo que limita la capacidad de conocer y de reaccionar ante cambios o impactos en el territorio y ecosistema.

El lago Llanquihue es el segundo más grande de Chile, después del lago General Carrera, en la región de Aysén.

“Hay una demanda de información insatisfecha de carácter ambiental estratégica que obstaculiza la toma de decisiones correctas y oportunas. Además, el lago Llanquihue y sus servicios ecosistémicos permiten el desarrollo de industrias tan relevantes para la región como son la silvoagropecuarias, acuícolas y el turismo”, dice el profesional.

En concreto, se determinará la factibilidad técnica y económica de tecnologías de monitoreo ambiental, como por ejemplo la teledetección a través de imágenes satelitales, la metagenómica -estudio del material genético de los microorganismos en el agua- y el monitoreo remoto a través de una estación con múltiples sensores.

En la primera fase se realizará la aplicación e integración de tecnologías de información y nuevas herramientas biotecnológicas para el monitoreo, desplegándose directamente en el lago. En este sentido, el coordinador del proyecto sostiene que el primer foco es el monitoreo remoto -donde gracias a una alianza estratégica con la empresa de base tecnológica Innovex-, académicos, investigadores y profesionales de la empresa, avanzan en el perfeccionamiento de un dispositivo que garantice la generación de información de calidad bajo las condiciones particulares de operación en el lago.

Además de la parte tecnológica, la iniciativa contempla actividades en los establecimientos educacionales de la cuenca del lago Llanquihue para fomentar la conciencia ambiental de los estudiantes. Antonio Pujol, vicerrector de Vinculación con el Medio y Proyectos Institucionales de la USS, explica que “hemos trabajado con los equipos directivos de los colegios para que se implementen elementos y líneas de trabajo concreto en los programas de formación de los alumnos. Asimismo, nuestros investigadores del Laboratorio de Biotecnología Aplicada van dan charlas a las escuelas sobre el medio ambiente y, a su vez, se invita a los estudiantes a conocer nuestros laboratorios y dialogar directamente con los científicos, con lo cual motivamos su proceso de aprendizaje”.

Antonio Pujol, vicerrector de Vinculación con el Medio y Proyectos Institucionales de la USS.

Pujol afirma que la óptima conservación ambiental del Llanquihue es tarea de toda la comunidad, motivo por el cual la USS realiza jornadas abiertas de limpieza del borde costero del lago. “No sólo se trata de limpiar, sino que de categorizar los residuos que se recogen, lo que nos permite tener una muestra real de lo que se está botando al ecosistema y reciclar lo más que se pueda. En definitiva, queremos convocar a toda la comunidad en defensa de esta cuenca”.

La estación de monitoreo

Alberto Fernández, ingeniero y especialista en gestión ambiental del agua, coordinador del Programa Territorial Hito, Más Azul Lago Llanquihue de la sede de Puerto Montt de la USS.

A inicios de diciembre del año pasado se realizó la instalación de la boya, que primero requirió de la construcción de un sistema de fondeo removible, sumergido a 30 metros de profundidad, impidiendo -así- el desplazamiento de la estación de monitoreo por viento o corrientes de agua.

La boya que alberga a la estación de monitoreo se instaló en diciembre de 2020.

El segundo paso fue la puesta en servicio del sistema de flotación, que posee un volumen de 750 litros, y sobre el que se montó un cuerpo de 70 kilogramos, del que cuelgan los sensores que recolectan información sobre las variables que se van a monitorear. Además, a esta estructura va instalada a una batería para los sensores, alimentada por paneles solares y una antena que transmite la información a una página web que se puede revisar en tiempo real.

Todo esto, en conjunto, explica Fernández, se convierte en la estación de monitoreo. “Estamos evaluando, en esta etapa, sensores de temperatura, conductividad y oxígeno que se podrán complementar más adelante con otras mediciones como clorofila, nitrógeno o fósforo. Son todas variables ambientales que pueden ser relacionadas con la contaminación del lago y los efectos del cambio climático”, dice el profesional.

Más adelante, estas tecnologías podrían servir para determinar, entre otras cosas, la contaminación existente en el lago. “Estamos concentrados en estudiar cómo se comporta la estación monitoreo bajo las condiciones normales de operación del lago, analizando desde su hidrodinámica, pasando por la integración de componentes electrónicos, su autonomía energética y transmisión de datos, entre otros”, enfatiza.

El encargado del proyecto explica que la estación de monitoreo será puesta a prueba bajo condiciones climáticas representativas de las cuatro estaciones del año, y en más de un punto del lago. Asimismo, diariamente se están levantando datos, y quincenalmente se realizan ajustes en el dispositivo e inspecciones para corroborar el adecuado funcionamiento.

El experto de la USS señala que, paralelamente, se encuentran trabajando en una plataforma online que recopilará la información obtenida por la unidad de monitoreo, además de otros datos que se levanten desde el programa. “La información alojada en la plataforma no se reducirá únicamente a los hallazgos del proyecto. Cualquier información relevante para facilitar la toma de decisiones por parte de autoridades, empresas privadas o incluso monitoreo ciudadano, tiene cabida en esta plataforma”, acentúa.

Políticas públicas

El lago Llanquihue y sus servicios ecosistémicos permiten el desarrollo de industrias tan relevantes para la región de Los Lagos como son la silvoagropecuarias, acuícolas y el turismo.

Antonio Pujol explica que “este tipo de proyectos vinculan fuertemente a la USS con el territorio. Somos una universidad con vocación regional. Por eso impulsamos acciones y proyectos que son permanentes en el tiempo, basados en la co-construcción y la pertinencia, para ver el modo en cómo colaboramos o nos hacemos cargo de los temas relevantes para la sociedad y que mejoren la calidad de vida de las personas”.

En ese contexto, la autoridad sostiene que la experiencia y el aprendizaje que se genere con este proyecto va a servir de base para crear una propuesta de políticas públicas para monitorear y proteger los lagos del país desde el punto de vista medio ambiental.

“El lago Llanquihue es ideal para tenerlo como referencia, por su envergadura, su masa de agua, su composición, su ecosistema y por la población ribereñas que baña. En definitiva, si logramos avanzar hasta llegar a un sistema de monitoreo integral y en tiempo real, estaremos en condiciones de plantear al país un modelo sustentable, eficiente y económicamente viable para ser usado en otras cuencas lacustres”, concluye Pujol.

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