El recién nacido grupo Stellantis, fruto de la fusión de PSA y FCA, presentó los resultados financieros 2020 de los dos conglomerados que lo conforman, los cuales en conjunto revelan una disminución de los beneficios del 62%.

Por grupos, PSA (Peugeot, Citroën, DS, Opel y Vauxhall) terminó el pandémico año con un beneficio neto de 2.173 millones de euros, lo que representa una disminución del 32% respecto de 2019 (3.200 millones de euros). En tanto, que sus ingresos alcanzaron los 60.734 millones de euros, un 18,7 % menos.

Por su parte, lo de Fiat Chrysler Automobiles fue peor, pues registró una caída del 99%, al anotar un beneficio neto de 24 millones de euros.

En el ejercicio pasado, el conglomerado ítaloamericano contabilizó una cifra de negocio de 86.676 millones de euros, lo que representó una disminución de casi el 20%.

Pese a la estrepitosa caída, modelos como la pick-up Jeep Gladiator mantuvieron a flota al grupo, con un aumento de las ventas globales de un 94% en 2020.

Optimistas

En Stellantis no olvidan que estos resultados se dan en medio de una pandemia, que afectó tanto la producción como el mercado a nivel mundial. De ahí, que se muestren optimistas frente a los números registrados y la incipiente fusión.

“Estos resultados ponen de manifiesto la solidez financiera de Stellantis, que reúne dos empresas fuertes y sanas. Stellantis empieza bien y con fuerza y se enfoca totalmente en conseguir el conjunto de sinergias esperadas y anunciadas”, afirmó Carlos Tavares, CEO de la compañía.

Al respecto, el cuarto fabricante a nivel mundial apunta a más de 5.000 millones de euros al año en ahorros gracias a la fusión, sin cerrar ninguna planta. Asimismo, prevé que este año el beneficio operativo del grupo se sitúe entre un 5,5 % y un 7,5 %. Eso, sin bloqueos ni restricciones debido a la pandemia, claro está.